Cuando mi hermana murió, doné la mayoría de sus pertenencias. Sólo me quedé con las fotos y su espejo. Antes de suicidarse me había dejado una nota: Destrúyelo.
Estaba dispuesta a hacerlo. Tenía el martillo preparado, pero mi reflejo me detuvo. Odiaba aquel espejo. Por su culpa, la anorexia de mi gemela había llegado al extremo y se había cortado las venas, incapaz de contemplarse. Pero no pude quebrarlo. Mostraba una imagen tan semejante a la suya que casi podía sentirla conmigo. Decidí guardarlo. No estaba preparada para despedirme de Julia. Resultaba curioso, pero cuando me miraba en aquel espejo, la veía a ella. Eso no me había pasado antes y era especial.
Poco a poco, el espejo fue llenando mis pensamientos. Pasaban los días y la vida dejaba de importarme. Sólo existían el espejo y Julia. Solía despertarme en mitad de la noche, sentada ante él entre la oscuridad del pasillo, con la frente apoyada sobre su superficie helada.
Una noche de aquellas noches oí a Julia: «¡Destrúyelo!».
Al despertar, mi rostro estaba pegado al espejo. Me asusté y me aparté. Mi reflejo era extraño. Había lágrimas en el rostro que me devolvía la mirada, pero mis mejillas permanecían secas.
Entonces me di cuenta. ¡Julia estaba allí dentro! Fui a la cocina y tomé un cuchillo. Golpeé el espejo con saña, esperando oír su gemido de cristal. Pero sólo sentí dolor cuando el cuchillo me atravesó. Antes de desaparecer en él, sólo tuve fuerzas para escribir una palabra ensangrentada sobre su pulida superficie:
¡CUIDADO!
Nadie ha hecho caso de mi advertencia. El interior del espejo es oscuro y sombrío. A veces Julia y yo nos asomamos al exterior, Tratamos de advertir a la nueva víctima de que se aparte y destruya el maleficio, pero nadie nos escucha.





Mabel
El espejo muchas veces puede ser traicionero, dejamos escapar esos sentimientos que tarde o temprano regresan a nosotros. Unos sentimientos que pensamos que no están ahí, pero de pronto aparecen. Nuestra imagen según la miremos, es la que nos dicta nuestra persona. Un abrazo Noemí y mi voto desde Andalucía
Noemí Hernández Muñoz
¡Hola, Mabel! ¡Qué alegría reencontrarse con viejos amigos de letras! Gracias por tu apreciación, tan reflexiva y amable como siempre. ¡Un abrazo y nos leemos!
Anakin85
Me ha encantado, amiga. ¿Quién sabe si el reflejo que nos devuelve el espejo es en realidad nuestro “otro yo” perteneciente a un universo paralelo… Las leyendas e historias de los espejos siempre nos pondrán los pelos de punta.
Excelente trabajo, Noe! Besotes!
Claudio_3
Espeluznante, me gusta el estilo como escribes tus relatos, maravilloso.
Noemí Hernández Muñoz
¡Muchas gracias, Claudio_3! Eres muy amable. ¡Nos leemos!
Claudio_3
Hola, yo solo escribo los sentimientos que me trasmiten los relatos, y las primeras líneas enganchan. Saludos otra vez.
GarciaCorpas
amazing
gonzalez
Me gustó mucho, amiga Noemí! Te dejo mi voto y un fuerte abrazo!
Noemí Hernández Muñoz
¡Gracias, GarciaCorpas y gonzalez! ¡Nos seguimos leyendo! ¡Un abrazo!
VIMON
Una fantasía ingeniosa, Noemí. Felicitaciones con mi voto.
Rayuela
Hola,
Los espejos tienen algo fascinante. Me ha gustado tu relato.
Me ha recordado a un poema de Gabriel Celaya que me gusta mucho que empieza así
LOS ESPEJOS TRANSPARENTES (De “Los espejos transparentes”, 1967)
Uno dice lo que dice, mas no dice lo que piensa.
Los espejos no reflejan: transparentan…
Eddy Sayritupa
Los espejos siempre son misteriosos. Vemos lo que nuestro subconsciente quiere ver.
arcano
Aterrador relato, Noemí, y muy bueno. Cuidado con los espejos, pues siempre se ha dicho que las imágenes quedan atrapadas en ellos… ya se sabe, siete años de mala suerte.
Lauper
Impactante, te doy mi voto. Saludos.
Noemí Hernández Muñoz
¡Muchas gracias a todos por comentar! Me alegro de que os haya gustado. no conocía algunas de las obras que me habías recomendado, pero prometo leerlas en cuanto me sea posible. ¡Un abrazo!
Elsa Eithne
Muy bueno y escalofriante. Un saludo.
Noemí Hernández Muñoz
Gracias, Elsa Eithne. Me alegro de que te haya gustado. ¡Un abrazo!
Desafinado
Una historia brillante. Muy bien escrita.