Historia verdadera de los agujeros en los calcetines

Escrito por
| 178 | 11 Comentarios

Me han acompañado siempre, claro está y debo decirlo, nunca lo han hecho de manera completa, no quiero con esto decir que lo hacen a medias o que no están dispuestos a hacerlo, no me malinterpreten, quiero aclararlo para que no se termine pensando mal de ellos, en realidad no lo hacen de manera total por el simple y sencillo hecho de que ellos no están completos. Aun así me abrazan y cobijan aferrados con firmeza, como si de ello dependiera la razón de su existencia. Han pasado glorias, como trabajando tras bambalinas detrás de un lustrado par de zapatos (casi nunca diré un nuevo par de zapatos, pero esa es otra historia) han peleado batallas y sufrido las consecuencias tras los rudos zapatos deportivos, a veces, debido a mi gran obsesión por el despojo de vestiduras, han salido al sol y sus agujeros permiten la entrada del vendaval de luz que alimenta mi piel. En más de una ocasión alguien me ha encontrado y mostrando su aberrante falta de educación fija su mirada en los agujeros del calcetín con desprecio y con juicio, como si con ello fuera yo a correr a cambiármelos o a quitármelos, sin saber la historia por la que ellos han pasado y que silenciosamente aceptan ¿Acaso mis agujerados calcetines les miran a ellos los ojos para avergonzarlos por sus sueños traicionados, por sus corazones rotos, por sus angustias ocultas? ¿Acaso ellos, con superioridad decencia han levantado la mirada para restregarles en la cara su hipocresía sonriente? No debería haber nadie capaz de avergonzar así a quien ha gozado y sufrido, a quien está roto e incompleto y aun así se aferra a seguir de frente, a cumplir su misión en la vida, sabedor de que le faltan trozos, pero feliz de que le sobra vocación.

Comentarios

  1. Mabel

    19 septiembre, 2016

    ¡Excelente relato! Un abrazo Antonio y mi voto desde Andalucía

    • Antonio Torres

      29 septiembre, 2016

      Hola Mabel, muchas gracias por tu presencia y tus comentarios, un abrazo

  2. Tony Astonish

    19 septiembre, 2016

    ¡¡Me ha encantado… enhorabuena… maravillosa metáfora!! Soy novato por aquí pero ya tienes mi voto ¡¡Suerte y mucho ánimo para continuar!!

    • Antonio Torres

      29 septiembre, 2016

      Muchas gracias Tony y gracias a tus comentarios es el ánimo para continuar, saludos

  3. Claudio_3

    19 septiembre, 2016

    Un gran relato!!!! En muchas de sus frases se ve la experiencia y la grandeza del escritor. Agradezco a los dioses que que dieron la oportunidad de toparme con este relato. Saludos y dejo mi voto.

    • Antonio Torres

      29 septiembre, 2016

      Hola Claudio, el que agradece a los dioses por el honor que me haces de leer mi relato soy yo, gracias por eso. Saludos

    • Antonio Torres

      29 septiembre, 2016

      Vimon, muchas gracias por tu visita y tus siempre amables comentarios, un abrazo

  4. Eva.Franco

    24 octubre, 2016

    Antonio, me súper encantó. Qué manera de hacer símil con la vida, con la manera de actuar y pensar de muchos, que no son capaces de ver más allá de su ombligo. Ahora entiendo porque siempre arreglo las medias de mi hija, y en cada roto pienso y siento, lo que su día a día representa para lograr sus sueños… jajaja ¡Genial amigo! ¡Talento demás! y con una buena redacción!

    ¡Saludos!

  5. gines

    27 febrero, 2017

    pues que viva la imaginación… Un gran texto. Un saludo, mi voto, nos leemos!!

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas