La magia del club de escritura (Susurros de las hadas).

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Era el primer día del club de escritura y Jimena, Chloe y Lucía estaban ilusionadísimas. Llevaban días pensando en la historia que podía inventar y escribir y, aunque Jimena no le comentaba nada a sus compañeras, aún no se le había ocurrido nada.

 

Llegaron juntas a la clase de Miss Eli, que las esperaba con cientos de muñecos que las ayudarían a concebir mil y una aventuras. Rápidamente Chloe, la más dicharachera y extrovertida del grupo, cogió varios peluches e inventó una historia.

 

—Había una vez un dragón malvado que atemoriza a la gente del pueblo. Chloe, una chica valiente y atrevida, decidió ir a hablar con el dragón y explicarle que esas no eran formas de tratar a las personas. El dragón, en lugar de quemarla enfadado, agachó la cabeza ante aquella niña que, con sus palabras, le recordaba a su mamá. Desde aquel día, el dragón se convirtió en la mascota del pueblo y ayudaba en las labores cotidianas: al panadero a encender el horno y a la fábrica de cristales a fundir el cristal y fabricar preciosas figuras. Tan bonitas le salían las decoraciones de cristal que el pueblo se hizo famoso y todo gracias a la valiente Chloe y a su mascota dragón.

 

Tanto sus dos amigas como la profesora aplaudieron entusiasmadas, no solo por el cuento tan imaginativo, sino porque lo había representado con muñecos, voces, tonos de voz diferentes según el momento… parecía que había nacido para crear y contar historias.

 

Después comenzó Lucía, cogió algunos muñecos y, aunque algo más tímida que su amiga, tampoco tuvo problemas para dramatizar e imaginar:

—Lucía era una niña que quería ser bailarina. Ensayaba en casa, de camino al colegio, incluso estando dormida, se despertaba por el movimiento de sus pies tratando de inventar alguna danza. Algunos niños se reían de ella, pensaban que estaba siempre en las nubes. Una noche, mirando al cielo, deseó bailar y volar alto, muy alto. Comenzó a moverse y, cuál fue su sorpresa cuando empezó a elevarse, elevarse y.… de pronto se dio cuenta que estaba danzando sobre las estrellas, que se movían para que ella apoyase la puntita de sus lindos piececitos en cada una de ellas al dar sus pasos de baile. Desde ese instante, cada noche subía a las estrellas a practicar danzas nunca jamás creadas, llegando a convertirse en la mejor bailarina del planeta.

 

Todas aplaudían, incluso Chloe se puso de pie y le dio un abrazo a esa amiga tan ingeniosa que tenía. Jimena, la más tímida de todas, comentó:

—No estoy aún preparada, ¿puedo hacerlo la semana próxima?

—Claro que sí —respondió su profesora, sabiendo que cada niño tiene un ritmo diferente y que no hay que forzar a la imaginación, que esta fluye en el momento menos esperado.

 

Jimena se quedó pensando toda la semana y nada que ella considerase realmente interesante pasaba por su mente. La noche anterior al club, justo antes de irse a la cama, escuchó unos pasitos corretear por el pasillo y pensó que sería Javi, su hermanito, que estaba algo revolucionado. Cerró los ojos y cuando estaba medio dormida alguien le susurró al oído:

—Ven conmigo, te llevaré a un mundo maravilloso.

Jimena abrió los ojos y, sorprendida, pudo ver una diminuta y centelleante hadita revoloteando junto a ella. Se incorporó, incrédula, y le dio un dedito a esta hada. Se encontró flotando junto a ella, como la bailarina de su amiga Lucía, y al pestañear, ya no estaba en su dormitorio, sino en un bosque frondoso, de árboles gigantescos, flores coloridas y setas rojas que parecían casitas. Se acercaron más y de las setas salieron gnomos y duendes, detrás de los matorrales surgieron hadas, elfos y muchos más seres mágicos que llenaron el claro del bosque y se acercaron a nuestra amiga con generosidad, regalándole frutos del bosque, collares de flores y adornos de la naturaleza. Jimena hablaba con ellos, le contaban historias fantásticas que habían ocurrido en ese bosque mágico y que nunca ningún humano había escuchado. Recorrieron el bosque, descubrieron una preciosa cascada, una cueva iluminada gracias a las hadas que la acompañaban y al brillo de sus alas e incluso, hicieron que decreciera y fuese del tamaño de los gnomos para poder adentrarse y descubrir el interior de sus casas seta. Esa noche la magia le abrió la mente y, a la mañana siguiente se levantó con una enorme sonrisa.

 

Al llegar al club de escritura exclamó:

—¡Ya estoy preparada!

Jimena comenzó a contar todo lo que había vivido la noche anterior con detalle. Cuando terminó, sus compañeras y maestra quedaron maravilladas y aplaudieron hasta que las manos se pusieron rojas y tuvieron que parar.

—¡Es el cuento más bonito que he escuchado en mi vida! -Gritó Lucía, que le había encantado eso de que pudiese flotar como su bailarina.

—¡Precioso! ¡Otro, por favor! —suplicó Chloe, que le encantaban los cuentos.

 

Miss Eli intervino:

—Ahora que todas tenéis una historia preciosa, me gustaría que la escribieseis y creásemos nuestro propio libro de cuentos. Será el libro del club de escritura.

Con el rostro iluminado, las niñas cogieron papel y lápiz y comenzaron a escribir sus creaciones. La profesora les corregía los errores gramaticales y las animaba a buscar palabras alternativas al típico «entonces» y «después».

Cuando terminaron su escrito, ilustraron su cuento con preciosos dibujos, purpurina y trocitos de materiales que encontraron en el cajón de arte.

 

Cada semana, las niñas inventaban cuentos fantásticos, repletos de magia e imaginación. Su libro se quedó en la biblioteca del colegio y todos los niños del centro estaban deseando tener un turno para poder leerlo y ver las excelentes ilustraciones.

Ya de mayores, Lucía, Chloe y Jimena se dedicaron a escribir e ilustrar sus propios cuentos, convirtiéndose en excelentes escritoras y llevando su magia a todos los rincones del mundo.

Comentarios

  1. GermánLage

    31 octubre, 2016

    Realmente, Misa_Eli, no sé qué es más encantador, si el cuento que acabas de contar, los cuentos insertados en él o la habilidad con que está ensamblado todo el conjunto. No cabe duda que en materia de CUENTOS (con mayúscula), tú eres la reina.
    Un afectuoso saludo y un voto.

    • Miss_Eli

      31 octubre, 2016

      Muchísimas gracias Germán, y lo de la anécdota es cierto, así que tal vez no sea solo mérito mío, sino más bien lo que las hadas me transmiten muentras duermo. ¡Será por eso que me gusta escribir al despertarme!

  2. Paola

    31 octubre, 2016

    Que bonito! Miss Eli, eres genial.

    • Miss_Eli

      31 octubre, 2016

      ¡Muchas gracias, Paola! Espero os lo disfrutéis en casa.

  3. Mabel

    31 octubre, 2016

    ¡Precioso Cuento! Es una experiencia inolvidable, que recordarán siempre. Los sueños hay que alcanzarlos pero también cogerlos para poder realizarlos. Un abrazo Elisabeth y mi voto desde Andalucía.

    • Miss_Eli

      1 noviembre, 2016

      ¡Muchas gracias, Mabel! Si, incluso de adultos hay que continuar persiguiendo sueños.

  4. gonzalez

    31 octubre, 2016

    Excelente, amiga Eli. Me gustó mucho y coincido con el comentario de Germán. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo!

  5. Lauper

    1 noviembre, 2016

    Me ha encantado, tengo que ver más despacito los libros infantiles que aparecen en tu web. Mi voto, un saludo.

    • Miss_Eli

      1 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Lauper, espero ir sembrando valores entre los más pequeños, entre ellos, el amor por la lectura.

  6. Sualvez

    1 noviembre, 2016

    Precioso relato, con un mensaje muy positivo. Un abrazo!!

    • Miss_Eli

      1 noviembre, 2016

      Gracias Sualvez, siempre intentando transmitir algo: valores, amor por la lectura, por la naturaleza, el respeto… y con magia de por medio, ¡por supuesto!

  7. Qwertytantos

    1 noviembre, 2016

    Hola, Miss Eli, me ha encantado. Yo también solía escribir cuentos infantiles hace unos años y es un género que disfruto mucho. Mi voto y mi saludo.

    • Miss_Eli

      1 noviembre, 2016

      Muchas gracias, yo soy maestra, así que comencé hace unos años inventando historias para enseñar a mis alumnos algún valor o teme. Al principio lo hacía cogiendo muñecos e inventando sobre la marcha. Mis alumnos me repetían que les encantaban mis historias, así que me decidí a escribirlas, aunque aún creo que se me da mejor contarlas con los niños participando, es mucho más ameno y te ríes con sus ocurrencias, jeje.

      • Qwertytantos

        1 noviembre, 2016

        Miss Eli, muchísimas gracias por contar cómo empezaste a escribir estos preciosos cuentos. Además, los niños son el público más exigente y a la vez el más entregado. Qué suerte tienen tus alumnos. Un beso.

        • Miss_Eli

          1 noviembre, 2016

          ¡Muchas gracias! Y lo de Miss es por ser un cole internacional, a las profes se les llama Miss, jeje.

  8. Daniel Peraldi

    1 noviembre, 2016

    Eli. Una vez mas tus cuentos me llenan el alma de ternura, alegría y dulzura. Te felicito por el trabajo que haces. Un beso y mi fervoroso voto. Daniel

    • Miss_Eli

      1 noviembre, 2016

      ¡Muchísimas gracias, Daniel! Me alegra poder llevar emociones tan positivas a tu alma, es un honor.

    • Miss_Eli

      20 junio, 2017

      ¡Muchas gracias, Ivan! Monté un libro con los cuentos, poemas y cómic que crearon mis alumnos del club de escritura y ha quedado precioso. ¡Tengo unos artistas en clase!

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