Max jamás volvió a tener noticias de Eylin, que lo esperaba desde su partida.
El 1 de noviembre recibí una carta de Max procedente de Bergen, (Noruega). Llamé a Eylin para comentarle, pero al final no pude hablarle ni una palabra de Max producto a su aparente buen estado de ánimo desde que él se marchó.
La carta decía:
Amigo Walter:
Parece a veces que he tenido suficiente en la vida para mandarlo todo al infierno, sin embargo pienso en todas esas personas que he conocido, los que he dejado atrás con la idea clara de ser olvidado, con el egoísmo que me caracteriza, con el dolor que me asecha a diario. Hoy te escribo luego de tanto viajar tratando de olvidar lo que no hice, Walter, ¿sabes qué?, no me sirvió de mucho alejarme de los que amo y por un momento preciso que nunca debí marcharme. La vida me doy una bofetada en el rostro que aún me tiene descontento.
Creemos que somos lo suficientemente buenos, en cambio un día descubres que nunca fue así, y ese puede llegar a ser el mejor o el peor día de tu vida. No hay palabras que puedan justificar mis torpezas, mi mala jugada. He tomado la decisión de empezar de nuevo cuando regrese a casa.
Eylin de seguro habrá cambiado, todos lo hacemos y me temo que cuando llegue el momento sus sonrisas para mí formen parte del pasado.
Caminé por las naciones del “Viejo Continente”, probé el sabor de la desilusión, compré la bandera de la libertad y respiré el aire de las distancias, pero no he dejado de extrañarles, les necesito mucho.
Ya se aproxima el invierno, las nostalgias y las paredes nuevas. Alguien tendrá que rendir explicaciones y contestar las preguntas, aunque esta vez la oferta no pueda ser aceptada.
Daría yo todo por estar a su lado. Las puertas se han quedado abiertas en mi corazón, por mucho que la ira entró no tuvo más remedio que salir corriendo en busca de otro cuerpo.
Pude leer la nota que me dejaste en el libro Fuego de Sueños, menuda sorpresa al volver a leerla en Falsaria bajo el título “Hasta el Final”… me ayudó a salir adelante más de una vez.
Nos veremos en La Habana si Dios quiere.
Se despide de ti: Max




Mabel
Una carta muy especial, con un gran contenido que embellece esas líneas. Un abrazo Walter y mi voto desde Andalucía.
Walter Alan
Mabel te agradezco el comentario, sin embargo hay errores que debo cambiar, pásate luego y me cuentas. Un beso grande.
Lauper
Cambies lo que cambies Walter, se trata de una carta bellísima llena de sentimiento. Un abrazo y mi voto.
Walter Alan
Lauper, no imaginas cuanto me reconfortan tus líneas, saber que estás por algún sitio animándome a escribir una vez más. Continuaría, pero esta vez les contestaré en mi nuevo escrito que pronto publicaré. Un beso.
Tuyo: Walter Alan Nielf.
Lourdes
Hola querido Walter. Me encanta a carta de Max, ahora que voy siguiendo sus “correrías” empiezo a comprenderle. Menudo trío!!!. Estoy deseando saber más. Siempre me dejas con las ganas!!. Un beso grande Walter y mi voto absoluto!
Walter Alan
Lourdes, amiga Lourdes, que afortunado soy de conocer tu obra, ser por unos instantes quien te roba el tiempo para sumergirte en mis líneas, gracias por tus comentarios. Hemos vencido el tópico de antaño de “Quien conoce al autor ya no hace nada por él” Un beso e intentaré estar a la altura.
GermánLage
No hay sorpresa, Walter.
De nuevo, un saludo.
Walter Alan
Un placer tenerle entre mis líneas, intentaré estar a la altura. Un abrazo y saludos.
Suyo: Walter
gonzalez
Me gustó mucho, amigo Walter. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo!
Walter Alan
Gracias amigo Gonzalez, es para ustedes. Un abrazo y nos veremos pronto entre líneas.
Daniel Peraldi
Muy Bueno Walter. Te sigo leyendo. Perdón por las demoras. va mi voto. Daniel