Un tipo honesto

Escrito por
| 152 | 20 Comentarios

12:00

-… Y dale de comer al perro, no te olvides, la comida está debajo de la mesada. Cualquier cosa, llámennos, por favor.

– Si, má, no te preocupes… Dejá de mirar la casa así, va a seguir igual cuando vuelvan. Por más irresponsables que seamos, ¿Cuánto daño podemos hacer en dos días?

La vieja se rio y me abrazó.

-Tenés razón…  Pero traten de no ensuciar mucho. Ah, y acordate que el jardinero viene mañana a las nueve.

Papá hizo sonar la bocina del auto desde la calle.

-¡Dale, Clau! Si tardamos más en salir, nos vamos a comer todo el tráfico.

-Me acuerdo, má, me acuerdo… Me lo habrás dicho unas veinte veces ya. Andá que te están apurando. Papá se va a poner como loco si te quedás acá charlando.

Mi mamá dio un último abrazo.

-Tu papá ya está loco.

Ambas reímos y ella se fue hasta el auto, al grito de “¡Andá a despertar a tu hermano!”, porque ya eran las doce del mediodía, y a ella le molestaba que durmiésemos hasta tarde, estemos o no de vacaciones.

Así que eso fui a hacer.

 

13:00

Una hora tardó Ale en bajar la escalera, despeinado y en calzoncillos, buscando algo para comer. Me pegó en el hombro, y yo a él (nuestro saludo tradicional) y se fue a la cocina. Puso su comida, ya fría, en el microondas, y volvió al comedor.

-¿Por qué no me esperaste para comer?

-Porque mamá dejó la comida a las doce, que fue cuando te fui a despertar. Tenía hambre, así que bancátela.

-Que tierna que sos.

Le sonreí.

-¿Vas a hacer algo hoy? Ya sé  que te tienta que tengamos la casa sola, pero no traigas a tus amigos. No me los banco.

-Ya lo sé, y acabás de mencionar dos razones para que vengan mis amigos.

Le tiré un almohadón.

-Pero no te preocupes, Flor, los pibes nos juntamos en lo de Lalo hoy. Tenés la casa para vos.

-No voy a hacer nada, sabés que la semana que viene rindo los finales.

-Bueno, si los hubieras dado bien en el primer intento no tendrías que estudiar hoy, así que bancátela- le puso énfasis a esa última palabra.

-¿Me pasás ese almohadón?

Alejandro huyó a la cocina. Muy astuto.

 

14:00

-¿Qué paso, por qué esa cara?

No le dije nada, y le mostré la carta.

-¿Y esto? – preguntó Ale, extrañado.

-Estaba en el buzón. Mirala.

Fui a buscar las facturas y encontré esa carta, escrita a mano y sin ningún tipo de sello (lo cual quería decir que quien fuera que la haya escrito también la dejó en mi buzón, y no fue el correo) y, sinceramente, me asusté mucho. “Sé que este fin de semana van a estar solos. Cuando vuelvan sus padres, van a ser ellos los que estén solos. Disfruten de su último sábado.”.

-Claramente, es una joda.

-No sé, boludo, me da miedo. Suena como algo serio.

-Dale, Lau, conocemos a la mayoría de los vecinos, y varios tienen nuestra edad. Todos vieron que papá y mamá se fueron, y cualquiera pudo haber escrito esto. Es de mal gusto, seguro, pero no va a pasar de ahí.

-Tenemos que avisar a la policía.-le dije, y fui a buscar el teléfono. Alejandro me siguió.

-¿Por esto? Se te van a cagar de risa. Además, ¿Qué? ¿Va a entrar un asesino a matarnos aprovechando que los viejos no están? ¿Por qué no lo haría en cualquier momento? Pensalo. No tiene sentido.

-¿Y si no es una joda? ¿Y si es uno de esos locos que a veces vemos…

-…en las películas? Ahí es donde pasan esas cosas, Lau. En las películas. Quedate tranquila. Te prometo que no va a venir ningún asesino a la casa hoy. ¿Alguna vez te hice una promesa y no se cumplió?

Él sabía que nunca. Podía ser vago y sucio, pero mi hermano era un tipo honesto. De momento, me quedé tranquila.

 

19:00

Me estaba bañando cuando mi hermano entreabrió la puerta del baño para avisarme que se iba.

-Voy a jugar al fútbol y después a lo de Lalo. Me llevo tu llave porque me olvidé la mía en lo de Juan, y me la va a llevar hoy. Total, vos no vas a salir. Nos vemos, fea.

-Dale –le contesté. Mi voz sonaba rara a través del vapor que había en el baño.

-Che, Lau…

-¿Qué?

-Te quiero.

Me sorpendí.

-En veinte años, nunca me dijiste eso. ¿Cuál es la ocasión? ¿Querés plata?

-No, es que… Como te vas a morir hoy…

Cerró la puerta y se fue riendo. Que estúpido. Igual, en el fondo, yo también lo quería… La mayoría del tiempo.

19:35

Apagué todas las luces del primer piso y bajé al comedor para  continuar con el estudio. En la mesa había algo raro, pero no me di cuenta a primera vista debido a la cantidad de apuntes y libros de texto que había desperdigados sobre ella. Pero en cuanto me senté, la vi: La carta estaba allí, abierta, sobre la página del libro que estaba leyendo antes de subir a bañarme.

La misma carta que, luego de que mi hermano me tranquilizase, había tirado a la basura.

 

19:40

Llamé a Alejandro, pero no me contestó. “Claro, está jugando al fútbol”, pensé. Entonces marqué el número de mi vieja, pero me detuve. ¿Para qué asustarla? Pensé en la joda que me había hecho Ale antes de irse… Seguramente el muy inmaduro había dejado la carta ahí antes de irse, pensando que era el rey de la comedia. Sí, sonaba como algo que podía hacer.

Me relajé. Lo llamaría en un rato y le preguntaría.

Dejé el teléfono en la cocina y volví al comedor. La carta seguía allí, por supuesto, pero había algo raro… ¿La luz? ¿Había luz que venía desde el piso de arriba? No podía ser. Yo había apagado todas las luces.

Fui a la escalera y sí, efectivamente, había algo prendido en el primer piso. Seguramente se había falseado un interruptor o algo así. Subí dos escalones para ir a apagarla, pero me di vuelta y volví al comedor. Estaba asustada. ¿Y si no era un interruptor defectuoso?

Le dirigí a la carta una mirada cargada de ira. Ese simple papelito escrito me estaba poniendo muy nerviosa.

 

20:13

Pasadas las ocho, todavía no era de noche pero ya no era de día. Ahora se entreveía mucha más luz desde la escalera, no me cabía ninguna duda de que todas las luces estaban encendidas. No aguanté más, decidí ir a buscar mis llaves e irme de ahí. Iría a buscar la ayuda de la policía, o algún vecino o cualquier persona; Ya estaba convencida de que alguien estaba en mi casa.

Tardé dos minutos en comenzar a insultar a mi hermano… ¡Se había llevado mi llave! Mierda, ¿Y ahora, qué? Fui a buscar el teléfono… Y no había tono. Mi celular no tenía señal. Estaba a un paso de ponerme histérica.

“¿Por qué?” dijo una voz en mi cabeza. “¿Por unas luces? ¿Por una carta? Ya estás grande. Andá a ver qué es lo que pasa”.

Y fui a ver qué era lo que estaba pasando. Por Dios, lo hice.

 

20:20

Por supuesto, no había nadie arriba. Había una sola luz prendida, no todas, y era la de mi habitación. El interruptor estaba a medio camino entre apagado y encendido, y por eso la luz se había encendido. Me insulté a mí misma por dejar que ese maldito papel juegue con mi mente, y bajé para continuar estudiando.

Apenas me había sentado cuando escuché un ruido en la cocina.

 

20:22

Había alguien ahí. Seguramente, había alguien ahí. Hice lo que me dijo mi instinto: Salí corriendo. Volví a subir las escaleras y me escondí en el armario, el lugar en donde solía esconderme cuando mis padres discutían, o cuando jugaba a las escondidas con mi hermano, hace unos doce o trece años.

Cerré los ojos, y traté de pensar qué hacer.

Alguien respiró detrás de mí.

 

20:23

Me di cuenta, tarde quizás, de que conocía la letra de la carta. Quizás no lo había pensado antes porque mi mente se había negado a procesar esa información.

Pensé –Probablemente, ese fue mi último pensamiento- que la última promesa que me había hecho mi hermano no se había roto. Mientras algo –un puñal, un cuchillo, ¿Qué importaba?- se clavaba en mi espalda, atravesando mi cuerpo, me di cuenta de que en realidad ningún asesino había entrado en mi casa esa noche.

-¿Por qué…? –Susurré, pero no hubo respuesta. La incredulidad fue la expresión que se congeló en mi rostro, donde quedaría para siempre.

Realmente, mi hermano era un tipo honesto.

Comentarios

  1. Lourdes

    11 noviembre, 2016

    Madre mía Juli!!, menudo relato!!.
    Y digo yo…¿Qué le ha hecho su hermana?. Aunque supongo que precisamente eso, ser su hermana. A veces nos salen los instintos asesinos con l@s herman@as.
    Enhorabuena, está genial.
    Mi voto. Un beso

    • Juli

      11 noviembre, 2016

      Muchas gracias por el comentario. No sé que le habrá hecho, podrá o no tener sus razones. Uno nunca sabe, jaja.

      Un abrazo !

  2. Lauper

    11 noviembre, 2016

    Me ha gustado muchísimo, Juli. Está maravillosamente bien narrado y me ha encantado el modo de mantener la intriga hasta el final. Por otra parte, me devolviste a los días en que pude compartirlo todo con mi hermano, afortunadamente a lo más que llegábamos era a fastidiarnos un poco y a ahorcarnos las mascotas de peluche con el cinturón del albornoz. Mi voto y un abrazo.

    • Juli

      11 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Lauper. Eso es justo lo que traté de hacer; Mantener la intriga hasta el final. Que bueno que, en mayor o menor medida, lo haya podido hacer.
      Y que suerte que las cosas con tu hermano nunca pasaron a mayores, verdad ? Este relato es un poco extremista, jaja.

      Un saludo !

  3. Mabel

    11 noviembre, 2016

    ¡Excelente relato! Un abrazo Julián y mi voto desde Andalucía.

    • Juli

      11 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Mabel. Un abrazo !

  4. JAB

    12 noviembre, 2016

    Intrigante relato, te mantiene en vilo hasta el final, las relaciones entre hermanos es todo un tema, soy el anteúltimo de ocho hermanos y cuando éramos pebetes con el más pequeño vivíamos peleando por tonterías, a medida que pasaron los años los pequeños conflictos dejaron de existir sin darnos cuenta y dieron rienda suelta a una maravillosa relación de hermanos. Juli gracias por traerme a la mente esas vivencias por un rato. Un saludo.

    • Juli

      12 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Jab. Yo tengo solamente un hermano mayor, y de chiquitos vivíamos a los golpes. Ahora nos llevamos más que bien, y somos muy unidos, pero el relato se me ocurrió al pensar… ¿Qué hubiera pasado si uno de los dos hubiese estado un poquito más loco? Y se me ocurrió esto.
      Un saludo !

  5. veteporlasombra

    12 noviembre, 2016

    Creo que se te coló un primer Alejandro por Alejando

    Uff… el final un tanto brusco. Tanto, que no creí entenderlo -o no quise- hasta que leí los comentarios. Me ha gustado mucho la voz argentina de los personajes, lo que más. También cómo lo has estructurado por horas, cada vez con más ritmo, y cómo nos vas sumergiendo en la paranoia de la protagonista. Un saludo…

    • Juli

      12 noviembre, 2016

      Ya lo corregí, gracias por el dato, compañero. Me niego a usar un autocorrector, y a veces terminan pasando estas cosas, jaja.

      Me alegra que te haya gustado la forma que le di. Quería generar la duda en el lector de que si verdaderamente había alguien en la casa o era solamente una impresión de la protagonista.
      Un saludo !

  6. Claudio_3

    12 noviembre, 2016

    Grandioso, amigo, un buen relato con un principio magistral con vocabulario argentino, es lo que más estoy leyendl por esta página, los escritores argentinos narran desde el espíritu de sus personajes que pueden ser como ellos. Saludosn y mi voto.

    • Juli

      12 noviembre, 2016

      Gracias, amigo, pero creo que cualquier escritor, sea cual sea su nacionalidad, narra, como decís, desde el espíritu de los personajes que pueden ser como ellos. Sin ir más lejos, en este relato quise que la protagonista sea mujer, y siempre terminaba poniendo «nervioso, histérico, asustado» en vez de poner los adjetivos en femenino… A lo que voy con esto es que es difícil salirse del molde, de lo conocido -al menos, para mí, no sé cómo será para los demás- y esa es la razón por la que escribo los diálogos y los pensamientos de los personajes de la misma forma que escucho hablar a la gente en mi día a día.
      Un saludo !

  7. gonzalez

    12 noviembre, 2016

    Excelente, amigo Juli. Como siempre, te felicito. Mi voto y un fuerte abrazo!

    • Juli

      12 noviembre, 2016

      Muchas gracias, amigo. Un gran abrazo !

  8. GermánLage

    12 noviembre, 2016

    Hola, Juli. Es el primer relato tuyo que leo, pero me ha dejado una inmejorable impresión. Un tema tan original como la forma de tratarlo, avivando el interés a cada paso.
    Un cordial saludo.

    • Juli

      12 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Germán. Me alegra que te haya gustado.
      Saludos !

  9. Nana

    14 noviembre, 2016

    Muy bueno ese final, con ese giro donde la promesa de su hermano es un hecho. Has sabido mantener el interés y el suspense hasta el final. Lo dicho, me quedo con el final, me ha parecido magistral. Un saludo y mi voto 🙂

    • Juli

      15 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Nana, es lo que intenté, me encanta leer algún giro inesperado y me alegra haber podido escribir uno. Saludos !

  10. Vladodivac

    15 noviembre, 2016

    Me ha gustado Juli. Realmente era un tipo honesto. quiero leer algo más. mi voto y un abrazo, te sigo.

    • Juli

      15 noviembre, 2016

      Muchas gracias ! Un gran abrazo

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas