Los primeros acordes de “Learning to Fly” le recordaban que tenía cuentas en el alma pendientes, que hacía mucho que no escuchaba Pink Floyd con sus amigos de antaño, que la vida por dura que parezca es una eterna desconocida que juega a favor del tiempo. Pensó que de un momento a otro el teléfono le recordaría una vieja voz que organizaría sus sentidos y en la misma medida era el comienzo de un nuevo fin de ciclo.
El duro argumento de la espera podía en ocasiones ser el promotor de una distancia incontrolable e incalculable capaz de hacer agudo las torpezas de las palabras oprimidas y maltratadas. ¡Están abriendo una vez más las puertas del cielo para una razón! Gritó en el refugio de su silencio. Entristecido supo que era cierto, que tantas distancias lo habían hecho despertar del letargo ancestral como un poema de Poe. Peor aún se sintió cuando una gota de café en su camisa le hizo recordar que aún continuaba embalsamando recuerdos, pero ya no era el mismo que una vez se encariñó con el mar en las noches de invierno.
Todo pasa en la vida, las palabras, las tristezas, los amores, amigos y recuerdos, y por si fuera poco, la familia, sin embargo esta vez no tenía ganas de morir, por el contrario, tenía ganas de empezar de nuevo y sabía cómo hacerlo, donde y porqué
Da igual si hace mucho que te han quitado aquel motivo por el cual sonreías, el truco está en sonreír aún sin un motivo. Es grande aquellos que a pesar de los años y los cambios buscan una causa por la cual lanzarse a la lucha.




Mabel
En la vida o mejor dicho la vida tiene sus dificultades que poco a poco vamos descubriendo, unas nos cuestan más que otras pero lo que importa es seguir luchando aunque muchas veces el ánimo está débil y necesita ayuda. Todos somos humanos y tenemos nuestros fallos también nuestra nostalgia pero todo pasa y como decimos aquí en España, al mal Tiempo buena cara, que todo pasará. Un abrazo Walter y mi voto desde Andalucía.