Lo olvidamos todo e incluso hasta el nombre aquella mañana. ¿Qué podrían importarme hoy los nombres? Ellos reclamaban al corazón y este siempre estaba abierto, pero carecían de gafas para leer de cerca tanta ternura. Creían en casi todo y odiaban la nada, los argumentos de las historias conmovedoras y las otras. Tal vez sea yo quien deba ponerle fin al sus perezas, a sabiendas de que la razón es todavía efímera ante sus personas.
¿Te caíste en el vacío o acaso dejaste de creer? Ya nadie ha vuelto a ser el mismo y eso sucede por las respuestas…
Volveremos a darle un beso a la vida que nos ha quitado el placer de morir en ese decrépito agujero en la tierra.
Escribe y escribe hasta que un día suceda algo que no haga mirar al pasado y dejar de vivir de lo que pudo ser y fue o no. Encerrado en una habitación volviendo loca a la locura, con un cigarrillo entre los labios y media botella acabada. Bajo la constante desesperación de sacarlo todo a la luz y sonreír como quien encuentra un alivio después de todo.
Caminos que parecen llegar a su fin, caminos transmundanos, caminos llenos de hojas encuadernadas malamente, caminos donde nos tocó llegar por alguna rara decisión, caminos que debemos seguir a riesgo de encontrar un hoyo en la tierra en donde te encuentres tus líneas más tristes, caminos y solo caminos hemos dejado pisoteados por continuar el curso.
Al final del viaje ellos no entendieron nada, pero hicieron para si tus palabras y besaron tu corazón cuando este perecía por los dolores y quedó un libro en ese bosque que siempre te resultó mágico y sus árboles tus colegas antepasados casi muertos.
Así recitaba el último texto de Fabián, el escritor que abrazó su libro y se adentró en sus páginas. En muchos años nadie volvió a saber que fue de él, pero una mañana una joven que había olvidado hasta su nombre gritó: «¿Qué podría importarme el nombre de quién escribió este libro? Escribiré por su alma y amaré mis caminos.




Luis
Bella historia, Walter. Un abrazo y mi voto!
Walter Alan
Gracias por el comentario y más aún por dedicarme un ratito de tu vida.
Estefania
Precioso, emotivo. Escribiré por su alma…. esa frase me encandiló. Felicidades.
Walter Alan
Gracias por vuestro comentario y es siempre un placer que me dedique un rato de su tiempo. Un saludo.
GermánLage
Un texto denso, trabajado y hermoso, como todos los tuyos que he leído hasta ahora; un texto, amigo Walter, que hace pensar. Mi felicitación.
Un cordial saludo y mi voto.
Walter Alan
Hola amigo Germán le agradezco por vuestro comentario, es un placer tenerle recorriendo mis líneas. Un saludo y un abrazo.
Mabel
Detrás de un libro siempre hay un camino,
un destino que vamos marcando nosotros mismos,
la propia Naturaleza será nuestro fiel testigo
y nuestro andar en este sendero prohibido.
¡La Luna cantará al son de la noche
y en el Mar bañará hasta su nombre!
Un abrazo Walter y mi voto desde Andalucía
Walter Alan
Mabel, amiga mía, mi fiel seguidora, a veces pienso que nadie hace para sí mis historias mejor que usted. Estoy encantado tenerle por mis texto. Un beso grande.
Planeta
Walter perfecto, redondo, seductor, me ha encantado
Grécò
Me gusto la historia, un saludo!
David Casado
Walter, encuentro tu relato muy original, además de atrevido y bien escrito. Quería decirte que me ha gustado mucho. ¡Enhorabuena!
Celeste
Precioso Walter. Mi voto para este texto también. @requeca
Muchas gracias por tus votos. Un abrazo.