Me pediste un tiempo
Y el banquito que compartíamos se me hizo un vórtice, un abismo
Ya no eras vos ni era yo
Éramos un tiempo
Una palabra puta y demandante
Metida entre tu pucho y el mío
Que más puta que el humo
Nos invadió los cuerpos, obligándonos al retiro
No quise preguntar
Nos arrastró la urgencia
Me diste la mano
Entre tu pucho, el humo, tus tiempos y los míos
También un par de besos con sabor a costumbre
A hábito
A viejo
(A lo peor que hay)
Entonces decidimos darnos un tiempo
Y fuimos juntos
A comprar una lápida





Patricia A Galeano
Me gustó mucho, mi voto para vos! Saludos.
Petrela
Gracias, Patricia. Un saludo para vos.
Esruza
Cuando se pide tiempo, desgraciadamente, ya no hay nada.
Muy bueno, mi voto
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Petrela y mi voto desde Andalucía
Thougart
Maravilloso Petrela, me gusta muchísimo el nivel de sentimiento que transmites en tus escritos. Lo he comprobado ya en varios y es fabuloso. Mi voto.
Petrela
Gracias inmensas a vos por tu lectura y comentarios. Un abrazo.
VIMON
Excelente. Va mi voto.
Walter Alan
Que interesante poema, me recuerda a una vieja etapa,
una vieja lucha perdida en el tiempo,
y si por momento te encuentro estrellada,
prometo negarte mi lápida guardada.
Jajaja! Un saludo fuerte, mi voto y un abrazo
Petrela
Quién no ha estado ahí en esa etapa.
Gracias por tu comentario, un abrazo grande.