Alguna vez pensé que sólo se trataba del destino, de la meta, del punto final al que quería llegar.
Pensaba el camino sólo como un medio necesario, un medio a veces incómodo, a veces ilógico, monótono, arriesgado, desafiante. Ni bueno ni malo, sólo camino. El camino inevitable de quienes queremos llegar.
Y lo anduve tan de prisa, que los años se escondieron en la intensidad del viaje… y no supe cuando me salieron las primeras canas, o cuando las marcas de la experiencia se hicieron dueñas mi frente ya más amplia…
Pero el camino me habló, me habló con experiencias y con gente. Gente ni buena ni mala, sólo gente, gente del camino. Experiencias comunes, a veces buenas y a veces de la otras… y descubrí que la gente y las experiencias eran el camino mismo, y que cada día era la meta… que cada día era el destino.
Descubrí que había llegado muchas veces pero no lo había notado… pero que ya no tenía todo el tiempo, ni toda la fuerza, ni toda la energía.
Entonces aquel día, el día del descubrimiento, me detuve, tomé mi control remoto y pulsé el botón de color rojo en el que leía: off. Y apagué el ruido. El ruido de la noticia tóxica, el de las opiniones de los opinólogos, el ruido de la religión y la política, el ruido absurdo de la Media que se impone pavoneante.
Y ocurrió el milagro, el silencio fue increiblemente elocuente, sanador y casi místico. Y pude ver a los que caminaban como antes caminé… y casi me enfrasco en la agotadora taréa de despertarlos… pero el silencio me atrapó… y descubrí que otros también se detenían. Los atentos a la vida, los cansados del ruido y la corriente genosida que aniquila el pensamiento autónomo. Y al estar atento la vi, con su mano disponible para ser tomada. Y desde entonces así andamos… de la mano… en un camino que a su vez es destino, es meta, es punto final… un camino en el que cada día disfrutamos la dicha de haber llegado, y la dicha de comenzar nuevamente, con el tiempo, la fuerza, y la energía de quienes se saben ganadores…
PD.: Cuando ella me contó su historia… era como la que les acabo de contar… #LaVidaEsUnLibreto
#GarciaCorpas #YoTambienSoyInmigrante



GermánLage
Cierto, GarcíaCorpas. Eso es la vida: un camino en el que cada día es un punto de llegada y un punto de partida. Me gusta.
Un cordial saludo.
GarciaCorpas
Gracias German por tu comentario.
Fuerte abrazo
Luis
Qué hermoso. Un saludo y mi voto!
GarciaCorpas
Gracias Luis. Abrazo
Esruza
Muy intenso y claro, me ha gustado.
Mi voto
GarciaCorpas
Esruza Gracias!! abrazo
Patricia A Galeano
Garcíacorpas, me encanta tu manera de decir!
GarciaCorpas
Gracias Patricia. Un gusto que te guste. Fuerte abrazo
Mabel
Hay que luchar siempre y alzarse cada día para no desfallecer. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
GarciaCorpas
Hola Mabel, siempre presenta!! Gracias y abrazo
Beto Brom
Siempre es bueno, detener nuestra marcha, volver la cabeza sobre el hombro, y observar el camino recorrido, sacar conclusiones…
¡¡¡MUY BUENAS LETRAS!!!
Shalom amigazo
GarciaCorpas
Gracias Beto!! Fuerte abrazo!!
LOUE
Me ha gustado mucho!
Un cordial saludo,
GarciaCorpas
Gracias Louise!! Fuerte abrazo!!
Lourdes
A veces cruel, a veces justa y generosa, caminamos con ella, cada día y a través de ella nos vamos llenando o vaciando. Puede ser ruidosa pero sólo en el exterior, solo hay que pararse y escuchar el silencio para poder oírnos a nosotros mismos.
Abrazos y bienvenido de nuevo. Un gusto leerte
GarciaCorpas
Lourdes querida!! Gracias por tu comentario. Un placer enorme volver a encontrarte! Abrazo gigante
Ana Kovak
sublime!
GarciaCorpas
Gracias!! abrazo