Tomo un café, leo la prensa,
bajo la avenida, marcho al trabajo,
bromeo con la tendera,
le dejo el cambio,
susurro a los jinetes de mi muñeca
que aprieten dientes y piquen espuelas.
Enciendo una sartén, escucho a Cohen,
prendo un cigarro,
leo a Galeano,
y ni Eduardo recuerda hoy
como pintar un faro,
Dos veces te amé, o tres veces,
cuando no conocía tu cara ni tu nombre.
Viene Manuel, sirvo vermouths,
desafinamos,
me hace reir,
y él que me conoce, ni pregunta
¿Por que hay una mujer evanescente
sentada en tus pupilas?
Salgo al jardín
huelo la tierra negra,
la parra tamiza
las vetas de plata de la luna
Solo soy alguien que al caminar por el circo
miró demasiado fijo
a la mujer que danzaba en el trapecio.




Klodo
Me gustan mucho lo escritores innovadores como tú, Carmelo.
La vida y el mundo so demasiados amplios para encerrarse para
siempre en un solo estilo.
Me gustó mucho tu poema que tiene varias lecturas
Sergio
Luis
Muy buen poema, Carmelo, un abrazo y mi voto!
Mabel
¡Me encanta! Un abrazo Carmelo y mi voto desde Andalucía
Alter
Genial.
The geezer
Siempre me imagino tus poemas como canciones! Mi voto y un saludo
Esruza
Me gustó, Carmelo. Me parece muy original, fuera de lo común.
Mi voto
Te envío un saludo cordial
Estela
Carmelo
Muchísimas gracias Sergio! Al final, acabamos en poesía hablando de las mismas cosas, intentando utilizar voces distintas. Ten un día de fábula, amigo.
Carmelo
Muchísimas gracias Luis, un abrazo inmenso.
Carmelo
Muchísimas gracias Mabel. más fiel,imposible. Un abrazo.
Carmelo
Muchas gracias Alter. Genial es que lo leais con tanto cariño. Mis mejores deseos para ti siempre.
Carmelo
The geezer, es muy importante para mí eso que dices. Mi puerta a todo este mundo de escribir fue la música, y para mi es crucial que los textos tengan esa vocación de canción. Cuando llega alguien y te dice eso, en la banda sonora del día empiezan a escucharse violines. Un abrazo grande, socio!
Carmelo
Muchas gracias,Esruza. Imposible hacerte saber lo bien que me tratas siempre y lo agradecido que te estoy por ello. Un beso como un sol.
Penélope
Maravilloso poema en varias dimensiones, Carmelo. Y me encanta y me llama mucho la atención el verso «Dos veces te amé, o tres veces»…por tu tocayo sabemos que amar no tiene mérito, que lo realmente difícil es salir entero de una historia de amor. «¿Por qué hay una mujer evanescente sentada en tus pupilas?» Yo creo que lo verdaderamente difícil es salir entero de alguno de tus poemas de amor. Enhorabuena, de nuevo. Muchas gracias por compartirlo con todos nosotros. Un abrazo muy fuerte. Penélope.
Carmelo
Querida Penélope,
Ese verso que te llama la atención lo aprendí de Galeano (Los hijos de los días), y él, a su vez, de John Dorne. Me alegro infinitamente que te guste K.Iribarren, os vais a hacer mucho bien mutuo. Esa mujer es evanescente, porque en el momento de escribir ese texto ni siquiera era de carne y hueso, una historia muy larga, para ser contada en otra ocasión…allí andaba sentada como en un banco. En cuanto a lo de salir a trozos de historias o poemas de amor, la mejor receta que se me ocurre para conservar la integridad, es no salir. Gracias a ti, por existir.
gonzalez
Me gustó mucho, Carmelo. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.
Carmelo
Muchísimas gracias, querido González. Si a ti te gusta, entonces seguiremos en la brecha. Un abrazo