En una colmena había
un oso cogiendo miel.
Qué alimento, todavía
hermoso lustre da a la piel.
Las abejas con fiereza e hiel
sobre el úrsido arremeten.
No vuela un insecto más fiel;
¡ellas nunca se someten!
Violentamente acometen,
en ristre sus aguijones,
al cuero osuno le meten
más de ciento picazones.
Pero es oso con galones,
no siente las picaduras
pues su piel, como piñones,
es tal que la roca dura.
Cuando el oso caradura
de comer ya se ha hartado,
va y se marcha sin premura
contento y despreocupado.
Además va ilusionado,
mañana viene seguro,
que aunque miles le han picado
él es un tipo muy duro.
Y va siempre sin apuro,
a sabiendas que la abeja
no le daña a no ser puro
picotazo en plena oreja.
El oso que nunca ceja
otro día nuevo arriba
donde la colmena vieja,
a comer miel, ¡cómo liba!
Nunca teme que si giba
a ese pequeño insecto,
creyendo que como criba
su pellejo es predilecto
para evitarle un directo
y mortal aguijonazo,
puede un día al hoyo ir recto
de certero picotazo.
Así pasó que en el brazo,
por las piernas y el trasero
le picaron con buen trazo
mil abejas, ¡soy sincero!
Pero el oso que es melero
nunca se da por picado
y come miel con esmero
aunque no ha sido invitado.
No contó por descuidado
con que una abeja valiente
se introdujo de costado
en su boca por un diente
que le falta últimamente
dejándole hueco adecuado,
y le picó ferozmente
en sitio muy delicado.
Con el paladar hinchado
no puede inspirar el oso
y se ha puesto muy morado
por ser bicho avaricioso.
Cada vez más por goloso
se va encontrando malito,
corre a la fuente furioso
sin dar ni un horrible grito
Bebe sorbito a sorbito
y el agua regala vida
ya que el oso, ¡pobrecito!
casi la da por perdida.
Gracias al agua nacida
bebida sin gran tronío
el oso libre respira
aunque lo hace sin trapío.
Pero promete con brío
que si vuelve a la colmena
comerá miel con avío
ya que es propiedad ajena.
Y no ha de no ser amena,
racional y compatible
la toma de una colmena
de solo lo imprescindible.
Que aunque sea apetecible
debe obrarse con mesura
o será la vida horrible
de desgracia y desventura.





Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Mariel
Muy buena fábula y muy bien escrita. Subrayo la última estrofa por sabía y muy lograda. Saludos
Esruza
Muy bueno.
Mi voto y saludos
Estela
ZacaTena
Muchas gracias por vuestros comentarios.
ginimar de letras
Buen poema con moraleja. Me encantó. Un abrazo 🙂
ZacaTena
Gracias, Ginimar.