RECUERDOS DEL INVIERNO (de la serie MUJER RURAL)
Fía es la mañana, niña, no salgas a jugar.
Luz grisácea entra por la ventana,
el fuego crepita en el hogar.
Es fría y gris la mañana, niña, arrímate a la lumbre.
La vieja prepara un tazón de leche de cabra
y unas rebanás de pan duro.
Qué solo está el hogar.
Las mujeres se han marchado,
hasta la tarde no vendrán.
Vente a desayunar, niña, y luego a recoger.
Que no están las mujeres,
y hay mil cosas que hacer.
Qué triste está la casa, se han ido las mujeres.
No suenan sus chismes, no se oyen sus canciones.
Acaba la faena, niña, que hay que comer ya.
La tarde viene fría, la lumbre hay que atizar.
La niña cabizbaja tiene un momento nada más
para jugar con sus muñecas. Pero no le entretienen
en esta larga espera.
La tarde está muy fría, la vieja está echada.
Las mujeres no han llegado, qué triste que es el día
El viento azota fuera.
Una tenue corriente lame la hoguera.
El puchero burbujea: la sopa de las pobres
es para la merienda.
Qué triste que es la tarde,
no se oye nada más
que el rugido de la hoguera.
Alégrate niña, ya llegan las mujeres,
vienen de la aceituna
con las manos agrietás por el frío y la humedad
Alegráte niña, ya vienen las aceituneras,
con las espaldas reventás
de arrastrar las mantas llenas.
Y aunque aún tienen mil faenas,
y llegan agotadas,
son flores de alegría,
bendiciones y esperanza.
Alégrate, pequeña,
pues no puedes apartar
tu mirada de las damas.
Alégrate, pequeña,
aún queda mucho día,
de chismes y cantares,
amores, desamores,
y miradas de ternura,
que han llegado las mujeres
de recoger la aceituna.




Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Esruza
Triste vida de la pobreza; la niña tiene qué jugar.
Saludos co mi voto.
Estela
ZacaTena
Muchas gracias por vuestro comentarios.
Luis
Espanta esa tremenda soledad de los pueblos clásicos. Un muy buen cuento con forma de poesía. Un saludo y mi voto!
ZacaTena
Gracias, Luis.
ginimar de letras
Hermoso poema que narra una dura realidad. Un abrazo 🙂
ZacaTena
Gracias, Ginimar
Alfredo Caballero
No tengo el placer de conocer España, pero despierta ese sentimiento de querer estar ahí, en su campo. Me encanta el retrato de esa vida rural (en mi país sería de «rancho» o de «ejido») suena tan intimo ¿Seguro no tienes antecedentes de vida en el campo?
…
Gracias por compartir.
ZacaTena
Gracias, Alfredo. Soy de pueblo por los cuatro costados: mis abuelos procedían de cuatro pueblos diferentes, todos de familias ligadas al campo. En la escasa hacienda familiar que hoy puedo disponer, he cambiado las habichuelas y los tomates por árboles frondosos, para que lo que antaño eran huertas y terrenos de labor, mañana sean espléndidas arboledas.