Yo no tengo rostro. Lo perdí, seguramente, y como todos, durante un aguacero borroso. Tras un beso en un día furioso, donde no hubo resplandores ni carceleros. Yo no tengo nombre. Lo debí de perder, una tarde de un mes de diciembre, en que la lluvia partió el corazón en dos mitades. ¡Pero tengo alma, y ésta es una semilla que tras el dolor se abre! ©
(No sé cómo ni por qué, sí sé desde cuando, pero el formato habitual de mis poesías y textos, Falsaria, no me permite configurarlo: es decir, pongan ustedes en verso normal, lo que aquí, aparece en prosa poética. Gracias!)





Vero
Me encanta, saludos y mi voto.
JR
Un gran poema. Saludos!
Luis
Gracias Vero, un saludo cordial!
Luis
Muchas gracias JR, un abrazo!
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía
Luis
Muchas gracias Mabel, un abrazo!
Sekioz
Siento verdadera debilidad por cualquier texto que cuestione la noción de identidad. Espero que no te importe que me haya reapropiado de tus motivos para reescribirlo a mi estilo:
Sobre mi tez cae la lluvia
y toda mi faz emborrona;
a nada mi rostro recuerda,
a nadie mi nombre ocupa.
Cual ácido me disuelve;
por el desagüe me pierde,
me invade, me envite, me evade…
por estas bulliciosas calles.
Resto entre la muchedumbre
como charcos indistinguible;
mi alma quiere abrirse
aunque ella la oprime.
Luis
Buenos versos, gracias y un saludo!