Escribo estas líneas, desde la lejanía que provoca la incertidumbre.
O desde el miedo, que inventó la distancia,
La cobardía que se instaló en el silencio.
Y no, no te escribo a vos, me escribo a mí.
¿Sabías que a veces somos el instrumento para que otro pueda hablar?
Podemos ser mil cosas…
La patada en la boca
La mano que sostiene
El dedo que señala
Los sueños no cumplidos
El muro que separa
Y podría seguir. Podría seguir mientras respires, por tus roles inacabables
Y no, no te confundas, aunque suene bien,
porque hay instrumentos que sirven para muchas cosas,
También para hacer hablar…
.
.
Instrumentos de tortura.
Ana Martinez
Marzo 7
Escribo estas líneas, desde la lejanía que provoca la incertidumbre.
O desde el miedo, que inventó la distancia,
la cobardía que se instaló en el silencio.
Y no, no te escribo a vos, me escribo a mi.
¿Sabías que a veces somos el instrumento para que otro pueda hablar?
Podemos ser mil cosas…
La patada en la boca
La mano que sostiene
El dedo que señala
Los sueños no cumplidos
El muro que separa
Y podría seguir. Podría seguir mientras existas, por tus roles inacabables
Y no, no te confundas, aunque suene bien,
porque hay instrumentos que sirven para muchas cosas,
También para hacer hablar…
.
.
Instrumentos de tortura.
Ana Martinez
Marzo 7





Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Ana y mi voto desde Andalucía
Luis
Bellos e hirientes versos, a mi parecer, un saludo y mi voto Ana!
The geezer
De nuevo me han hecho pensar tus inquietantes versos, llenos de verdades e incertidumbres…
Saludos
César
Aldana
Muy interesante Ana, te dejo mi voto y saludos 🙂
Walter Alan
Muy buen poema. Es terriblemente bello. Mi voto. Atte. Walter
Ana_Martinez
gracias Mabel por leerme! fuerza desde Argentina! estamos todos unidos en la misma lucha. 🙂
Ana_Martinez
Gracias Luis por leerme! saludos!!!
Ana_Martinez
Cesar, que bueno saber que algo te ha movilizado, nada es casualidad! abrazo a la distancia!
Ana_Martinez
gracias Aldana!
Ana_Martinez
Walter, me halaga tu comentario! abrazo a la distancia
Tinta Negra
Que bello poema!