LA LÍNEA MILLER

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Había unos números pegados sobre las baldas carcomidas, donde se apilaban los productos de papelería. Te decían, por ejemplo, cien cajas de rotuladores. Si quedaban ochenta, pues tenías que pedir veinte. Parecía un trabajo razonable. Se llamaba Stock Control Assistant. Por supuesto, pagaban el salario mínimo, pero el almacén estaba en Herne Hill, podía ir andando desde casa.

Dos de los supervisores eran mugrientos fascistas amargados; el tercero, muy simpático, se llamaba Dave Miller. Durante su turno, cantaba un buen repertorio de Elvis Presley, y lo hacía a la perfección. Me comentó también que tenía dos hijos de su actual pareja, y tres de su antiguo matrimonio, por lo que hacía horas extras sin cesar. Esto no parecía disminuir su felicidad. Rondaba los cincuenta, pero estaba en buena forma, incluyendo el pelo peinado hacia atrás.

-No sé cómo mi mujer se fijó en mí, es una enfermera dulce y sexy –me dijo, guiñando el ojo-.

Susan no era muy atractiva a primera vista, pero tenía buen carácter, de vez en cuando se pasaba por allí con algo de comida y me animaba a participar.

-Eres un tío con suerte, Dave, seguro que tus hijos crecerán con la mente sana.

Una noche decidieron que ella se quedase con los niños y así Dave y yo fuésemos un rato al pub. Entonces todavía existía The Jam, uno de los pocos locales a los que iban blancos y negros juntos. Muchas noches actuaban unos músicos que parecían tener cien años y tocaban un soul maravilloso.

Pedimos nuestras pintas, yo era de Directors, la bitter más barata, calentorra y con sabor a pan y a galletas. Casi inmediatamente, se acercaron un par de mujeres, amigas de Dave. Nos presentamos. Me gustó una morena con el pelo corto, Claire, debía ser unos quince años mayor que yo, pero estaba muy bien, y tenía algo como…falta absoluta de pretensión. Fueron a ver a los músicos de cerca, y en seguida llegó otra chica, directa a saludar a Dave, una rubia demasiado elegante para ese bar. Le abrazó con cariño, pero Dave no parecía muy contento, y creo que me puso como excusa para despacharla.

-Vaya Dave, parece que tienes un buen club de fans.

-Te diré algo muchacho: Yo crecí en este barrio. Cuando estaba en el instituto, todas estas chicas estaban locas por los machos alfa, los deportistas; después, con los años, se pasaron a los tipos carismáticos. Yo nunca tuve demasiado éxito hasta pasados los cuarenta. Básicamente, no he cambiado nada, pero el mundo sí. Aquellos machos alfa y aquellos tipos carismáticos con quien se casaron resultaron no ser tan buenos maridos. El que no les pegó, las abandonó, o resultó ser un egocéntrico o un paranoico, o un poco de todo. Y todas estas mujeres, las mismas que yo perseguía, me siguen ahora a mí. Pero yo no he hecho nada, solo he seguido en la misma línea. Más que lo que soy, me quieren por lo que no soy, ¿comprendes?

-Perfectamente, Dave. Te has mantenido en tu línea de buen mozo.

Entonces, Claire, la morena de antes, me cogió el culo. Estaba un pelín borracha. La besé, y seguimos hablando un poco. Uno de los músicos se acercó a saludar a mi compañero. Me gustó, pues pude decirle que me encantaba verlos actuar allí. Durante una o dos rondas, me sentí exactamente en el lugar del universo donde deseaba habitar, rodeado de aquellas personas. Por desgracia, Claire trabajaba temprano y tuvo que irse a dormir, sola. Pero nos dimos los teléfonos y un beso de despedida.

El jueves, Dave me informó de que le ascendían. Iba a ser un jefazo en la oficina central, en Chelsea, e inmediatamente presenté mi dimisión. Probaría suerte en otro almacén similar, una vez que tenía ya las referencias.

Perdimos el contacto. Como los grandes maestros, él nunca pretendió enseñar nada.

 

 

 

 

 

 

Comentarios

  1. Naufragoenlaluna

    26 marzo, 2020

    Muy chula la historia César, como siempre, pero tío, ¿en una de estas triunfas no? parace que siempre que aparcece en tu vida (en la del personaje digo) una chica, pasa algo que hace que se pire, desaparezca, o que se vaya con otro, empiezo a sentri algo de lástima por el colega, pero en esta ocasión yo me hubiese quedado en el garito aun invitándome la chica a su casa, hay momentos y momentos, y ese era un momento de quedarse.
    «Aquellos machos alfa y aquellos tipos carismáticos con quien se casaron resultaron no ser tan buenos maridos». Siempre ha sido así, o eso creo.

  2. The geezer

    26 marzo, 2020

    Yo creo que el prota sí que triunfa, lo que pasa es que tras un cortejo más convencional jaja, lo que pasa es que no quería desviarme por ahí, y dejarle el protagonismo al tal Miller (que ese sí es de verdad) y a sus enseñanzas (que también hemos ido viendo que son ciertas).
    Muchas gracias por pasarte por aquí, un abrazo grande!!
    César

  3. Esruza

    27 marzo, 2020

    Buena historia, César.

    Mi voto y muchos saludos. A cuidarse del coronavirus.

    Saludos

    Estela

  4. The geezer

    27 marzo, 2020

    Muchas gracias Estela! Desde luego, es un tiempo propicio para la introspección y la escritura. Un abrazo
    César

  5. Cartapacio

    27 marzo, 2020

    Eso de que, al cambiar, el mundo comienza a ver distinto al que nunca ha cambiado, incluso a amarlo por lo que nunca ha estado dispuesto a ser, es la “curiosa” dialéctica a la que apunta el relato; curiosa sólo porque es ese mismo mundo el que no se cansa de hostigar con la obsesiva máxima del “estar al día”. De mucha sutileza y muy bien logrado. Felicitaciones.
    Saludos.
    Oscar

  6. The geezer

    27 marzo, 2020

    Muchas gracias por tu lectura y comentario, Óscar. Sinceramente creo que es más inteligente y profundo de lo que era este modesto relato. ¡Eres tú el que me ha hecho pensar!
    Saludos
    César

  7. Cartapacio

    29 marzo, 2020

    Como bien sabemos, César, un texto -se entiende que inteligente- tiene más de una lectura. Y no es de extrañar que quien lo lee pueda dar con cosas que ni siquiera sospechó quien lo escribe. Mas en este caso, lo que te indico como lector no es más que una expresión harto sintética de lo que, de hecho, está consignado en la narración y que se podría considerar, digo yo, la quintaesencia del argumento de la misma. Podría indicarte, incluso, el párrafo correspondiente: aquel donde Dave comienza diciendo -Te diré algo, muchacho… Me parece tan bueno, en el sentido de su riqueza como tema, que daría para una novela. En todo caso, si, como dices, mi modesto comentario te ha hecho pensar en el asunto, tamaña satisfacción que me deja el haberlo hecho. En fin. Felicitaciones de nuevo, pana.
    Saludos
    Oscar

  8. Nana

    2 abril, 2020

    Gran relato. Me gustan las descripciones, el ritmo y hasta le he cogido cariño a Miller. Su frase «me quieren por lo que no soy» es devastadora por lo rotunda que es, rompiendo la idealización. Un fuerte abrazo;)

  9. The geezer

    2 abril, 2020

    Muchas gracias por tu comentario Nana/basin!! La verdad es que me impresionó esa persona hace más de 20 años y de pronto se me ocurrió ahora contarlo; en fin, sobre todo me alegro de verte de nuevo por esta plataforma, un abrazo!!

  10. VicEsBen

    4 abril, 2020

    Me gusta, The Geezer.
    Dices querías dar más luz al personaje de Dave. Ciertamente le das más ‘chicha’… Me ha gustado mucho su enseñanza, la…. suscribo.
    Y… como todo el texto está sobre el papel a partes iguales, decir también que siento tristeza por el ‘prota’ /narrador al quedarse en el papel de observador sin tomar parte en la historia. Si más no, no más de la que se encuentra indefectiblemente por el camino. De hecho, cuando Dave se va, el observador, como ya no tiene nada que observar, hace morir el relato yéndose de la historia (su trabajo), y acabando el texto apartándose de nuevo al evocar a su amigo (referente..) con lo que una vez fue.
    Super bien ambientada la historia, The Geezer.

    Saludos,
    VicEsBen

  11. The geezer

    4 abril, 2020

    Muchas gracias VicEsBen por tu lectura y obserbvaciones; espero continuar la saga. Que la inspiración nos acompañe, un abrazo!
    César

  12. The geezer

    4 abril, 2020

    Muchas gracias VicEsBen por tu lectura y observaciones; espero continuar la saga. Que la inspiración nos acompañe, un abrazo!
    César

  13. alca

    21 abril, 2020

    Un interesante y atractivo relato. Un saludo y mi voto.

  14. The geezer

    24 abril, 2020

    Muchas gracias por tu visita y comentario Alca, espero que te animes a escribirnos por aquí algún nuevo relato!
    César

  15. SDEsteban

    26 mayo, 2020

    Me ha gustado. Sobre todo, la guinda del pastel: la última frase. Saludos y mi voto.

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