No sabía que era martes. Como todos los días, en estos últimos tiempos se levantó de la cama sin la menor noción del rejoj ni del calendario. La jornada en aquel asilo, o como quisieran suavizarlo, transcurría plácida, sin ninguna monotonía. Desde su memoria vacía notaba que iba recuperando una serie cosas, pequeños detalles, que habían ido desapareciendo del espectro de su mente con el paso de las ocupaciones y los años: el paso regular de las estaciones, los cambios de luz y de color en el cielo, el olor del frío y del calor, el sonido de la lluvia…
Aquel día él no sabía que era martes. Y decidió perderse por el jardín, y ayudar al conserje. Eso lo libró del horario de visitas, de encontrarse con unos rostros desconocidos, que aunque lo miraban sonrientes, el solo hecho de tenerlos en frente, le provocaba unos terribles pinchazos, en lo más hondo de su estómago.




gonzalez
Me gustó mucho. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.
Mabel
Muy buen relato. Un abrazo Mary y mi voto desde Andalucía
mary poppins
Muchas gracias Mabel. Celebro haberte leído. Me gustó tu poema. Me conmovió. Muchas gracias por la atención que prestaste a mi relato
mary poppins
Muchas gracias Gonzalez. Un saludo
Blas jr.
Buen relato, y si que hay mucho para hablar de ese tipo de instituciones. Saludos!