Hacía un tiempo que la estaba llamando.
Algunas personas consideraban que era buena, otras que era muy ácida y producía cierto malestar su cercanía. De todos modos, a pesar de los comentarios que ella generaba; quería darle un espacio en mi vida.
Dolorosamente, las personas que estaban a mi alrededor se fueron hacia alguna parte. Entendí que necesitaban descansar del relato de mi última historia. A mí también se me había tornado insoportable.
Ella estaba cerca.
Por momentos me apegaba a los comentarios negativos, tratando de esquivarla, huía; a pesar de sentir profundamente que necesitaba conocerla. Admitirla implicaba un crecimiento interior, involucraba ponerme en contacto con mi sombra, al igual que con mi luz; la que estaba tapada por la primera.
La había llamado muchas veces, diciendo que era con la única que deseaba estar; en el momento más penoso de mi vida.
“Siempre obtenemos aquello en lo que nos enfocamos”. En ella me había centrado, haciendo alarde y gritando: “quiero estar con ella, sólo con ella”.
En la adolescencia, me abrumaba su compañía. A esa altura de mi vida, lo tenía olvidado. Lo que recordaba perfectamente, era que, en otro período de mi existencia, estuvo pegada a mí. Se presentó como algo oscuro, imperturbable, daba miedo. En esos momentos jugué una pulseada con la muerte.
La gané.
Prefería tenerla de aliada. Me ayudaría a conocer mi ser interior, me daría pautas para encaminar el rumbo conduciéndome a otro tiempo.
“En un futuro dejará de ser mi guía, la correré para respirar diferentes aires”.
Pero era ella y solamente ella, la que, de tanto en tanto me producía punzantes llantos.
Me juré que aprendería a quererla, a escucharla, a respetarla.
Resueltamente me anticipé doblegando al miedo. Me centré en ella. Y mirándola a la cara, hice mía la decisión de invitarla: “Deseo que ocupes un espacio en mi vida”.
Sin titubear ella aceptó. Brindamos por eso.
¡Bienvenida soledad!





AsNoren
Muy bueno Eli. Tienes mi voto y un gran abrazo.
Mabel
Muy buena historia. Un abrazo Eli y mi voto desde Andalucía
Esruza
Un canto a la soledad. Es bienvenida porque llega sola.
Mi voto, Eli.
Estela
Eli...
Gracias @asnoren, @mabel y @estelarz39hotmail-com, en el orden de los comentarios.
Fue bienvenida Estela, porque yo la necesitaba en ese momento.
Abrazos mujeres y gracias nuevamente.
Salma
Hermosas letras. Y sí la soledad es una compañera necesaria algunas veces.
Eli...
Así es vecina @sandra_gutierrez_alvez, es necesaria y ayuda mucho.
Algunos prefieren esconder la cabeza como la tortuga, otros elegimos su compañía.
Muchas gracias.
Abrazo nena
Luis
Bueno, siempre acaba llegando, buen relato, un abrazo y mi voto Eli!
Eli...
Muchas gracias @temor, un placer que me leas 🙂
Abrazo
GarciaCorpas
«Brindamos por eso»!!! muy bien! disfruté mucho la lectura, lo vi, lo sentí. Abrazo y éxitos!!
Eli...
@garciacorpasa
Muchas gracias, cuando la necesitamos, debemos brindar con ella.
Abrazo!
JRPineda
Brindemos
Eli...
¡Sí! Gracias @jrpineda.
Un abrazo