Casi no puedo respirar. Una mascarilla demasiado usada me ahoga. Las circunstancias me sobrepasan. Yo no debería estar aquí.
La cola del hambre avanza y yo con ella.
Tras una larga espera, llego al inicio de la cola y me detengo. Reconozco los ojos que me ofrecen la bolsa de comida. Unos ojos que se sorprenden y me miran con tristeza. Unos ojos que se quedaron sin trabajo cuando yo cerré mi empresa. Unos ojos que no hablan por miedo a herirme.
Escondo mi orgullo bajo la mascarilla, me acerco, y acepto la bolsa que esos ojos me ofrecen.





Beatrizz
Imposible no empatizar con los personajes… tienes la capacidad de transportarnos a su interior: ver con sus ojos, sentir con su corazón. Nunca me dejas indiferente. Enhorabuena 😍😍😍
PabloM
😢😢😢😢 Excelente tu escrito.
SDEsteban
Muchísimas gracias, Beatriz, por tu comentario y apoyo. Un abrazo!
SDEsteban
Gracias por el comentario, Pablo. Un abrazo!
JR
@silvia-docongmail-com - Que manera tan directa de captar y presentar una realidad que algunos no hemos vivido directamente pero que de una manera u otra nos ha tocado a todos.
Saludos y mi voto!
Luis
Esperemos que todo se vaya solucionando prontamente, estimada Silvia, gran texto, con dos miradas frente a frente, un abrazo y mi voto!!
SDEsteban
Muchas gracias JR por tu comentario. Sí; directa. Así soy yo. 😉 Un abrazo!
SDEsteban
Muchas gracias Luis por el comentario. Ese es también mi deseo, que todo se solucione pronto, aunque creo que aún nos queda un ratito… Un abrazo!
Opzmo
Felicitaciones, Silvia; muy acertado tu microcuento, y como dice nuestro amigo JR, de una manera u otra, si no se ha vivido se la ve a diario, mire para donde se mire. Un saludo, Silvia y buen finde!
SDEsteban
Gracias por el comentario, John. Buen fin de semana para ti también!
The geezer
Me alegra visitar Falsaria y leerte de nuevo, Silvia. De hecho, con este micro-relato me quedé con ganas de más, de seguir la historia. Y no es que esté mal así, la situación y el mensaje están perfectos con este formato. Quizá es que es tremendamente necesario ponerle voz a estas situaciones.
¡Un abrazo!
César
SDEsteban
Gracias César. A mí también me alegra leer tus comentarios por mis letras. Y, como siempre, estoy de acuerdo contigo. Un abrazo!