Amaneció tan temprano este viernes que el jueves todavía reinaba. Largos los días cuando… sólo las amapolas silvestres habitan en los poemas. ¿A quién sirves, Primavera? ¿quién te espera? ¿quien te anhela? Vacíos los versos, llenos de malas hierbas. Llega ya, estío callado: cuna de los arrullos, siesta reparadora, tiempo...
Archivado en Poesía

