Laura C.
Débora reaccionaba de manera peculiar frente a ciertas miradas y piropos masculinos; cada vez que se sentía invadida o escuchaba una grosería alzaba su dedo mayor y reforzaba el gesto pronunciando un co […]
Débora reaccionaba de manera peculiar frente a ciertas miradas y piropos masculinos; cada vez que se sentía invadida o escuchaba una grosería alzaba su dedo mayor y reforzaba el gesto pronunciando un co […]
A veces, el destino nos convierte en plumas a merced del viento.
Andrea acababa de tomar distancia de su marido, luego de una convivencia insostenible, y se fue a vivir al departamento que le prestó una amiga […]
Realmente como dice el colega, genial la historia, muy loco, que terrible el desgraciado se salvó. Buen artículo. Mi voto para ti Laura. Saludos desde Chile.
Me encantó tu cuento, Laura.
Un saludo y mi voto
Estela
¡Bien, Laurita!
Francisco, Viky, Estela y Pablo, les agradezco mucho que sigan mis relatos.
Saludos cordiales para todos.
¡Qué curiosos los caminos del amor! Un dedo, un pellizcón y una patada, una receta tan improbable para algo tan serio, sin embargo… resultó eficaz. ¡Buenísimo! Que tengas un lindo día, Laura.