Si hay algo que me pone nervioso, que hace estremecer cada pelo de mis extremidades y sentir que corre un frio por mi espalda, no son las películas de terror. No, esas las miro como pasatiempo.
Lo que me pone en estado de estremecimiento y en una situación límite, es cuando un cliente me dice que necesita una traducción “muy urgente”. Es más desgarrador si ocurre un sábado o domingo por la tarde, pues deben de creer que somos máquinas, como el traductor automático del tío G, ese que traduce como Tarzán cualquier cosa que le den, del chino al ruso o del griego al español, con suerte, guardando algún remoto parecido con su significado original. Incluso he llegado a encontrarme un par de veces con psicópatas similares a Jason con su máscara y su machete, quienes necesitaban urgente una traducción de video con subtítulos.
¿Tienen alguna idea de lo frágil que puede ser la realidad? Solo quiero que conviertas un conjunto de palabras en el “idioma fuente” en otro conjunto del “idioma meta” ¿Qué tan difícil puede ser?
Pues en inglés y en portugués un billón es equivalente a mil millones, mientras que en español, es un millón de millones. Con suerte, solo te equivocas por un poquito en los costos o en las medidas. ¿Quién se va a dar cuenta? En español se tiene hambre, miedo o sed, mientras que en inglés se está hambriento, temeroso o sediento. Aquí puede hacer un frío de perros, mientras que los franceses, con sus exóticas costumbres, tienen un frio de patos ( un froid de canard).
Las letras de tango están escritas muchas veces con el lunfardo, la mezcla de idiomas de inmigrantes, el cual muchas veces solo comprendemos en Argentina. Quisiera ver cómo alguien traduce “Mi noche triste” con expresiones como “percanta que me amuraste en lo mejor de mi vida” o “si vieras la catrera, como se pone cabrera”.
Los poemas tienen parte de su encanto en la rima, que evidentemente, se pierde en la traducción. Ni hablar del famoso “Martín Fierro”, maravillosa obra escrita en lenguaje gauchesco, o sea….como la forma literaria de recrear la manera en que supuestamente hablaban personajes del campo que ya no existen. Se ha traducido a muchos idiomas, pero solo el cielo sabe lo que ha quedado por el camino. Así es como puedo imaginar que nunca conoceré la plena belleza que tuvieran la Ilíada y la Odisea en sus lenguajes y formas originales.
Si se trata de hacer subtítulos de series o películas, resulta que muchas expresiones comunes, refranes, proverbios, deben encontrar equivalentes lo más similares posibles, y que ni siquiera los insultos son los mismos. Ándale, pero si un “pendejo”, es un idiota en México, alguien de corta edad en Argentina, dicho de manera vulgar; un “babaca” en Brasil y tal vez un “asshole” en inglés. O sea que el tipo de idiotas que andan sueltos por el continente americano, varía según la latitud y la longitud.
Pues sí que es frágil la realidad, pues está hecha de ideas, a su vez hechas de palabras. Cambia de manera apresurada un ladrillo por aquí, una columna por allá, y los resultados pueden ser cómicos, absurdos o trágicos, según el humor del destino. ¿O es que no veis cuánto esfuerzo se necesita para crear un relato oficial, una versión del gobierno sobre la realidad, y lo poco que dura hasta que se le descubran imperfecciones y se derrumba?
¿No se nota la lucha entre diferentes “relatos”, públicos, privados, nacionales, y extranjeros?
Vaya si la atención al cliente es una ciencia, y que no todos la dominan. Aprecio a los clientes normales, razonables. Los que aparecen en horarios humanos, no discuten tarifas justas, y hasta dan a otros sus recomendaciones. Sin embargo, me inquietan esos otros. Los explotadores, los apresurados, los reyes del mundo que siempre tienen la razón, los que encuentran un problema para cada solución. Porque el hombre de la bolsa no existe, pero estos personajes que quieren arriesgarse a trastocar la realidad de manera apresurada si son reales. Creo que ya puedo salir, parece que ya se ha ido.





Toni Blacksmith
Interesante reflexión, para mal y para bien la vida está llena de Jasons con su machete, un saludo
Jorge.Fénix
Gracias Toni, tal vez lo de Jason sirva para estar tranquilos viendo que el tio ese está limitado a la pantalla, como olvidando que hay de todo en este mundo. Saludos desde el sur.
Mabel
¡Me encanta! Un abrazo Jorge y mi voto desde Andalucía
Jorge.Fénix
Gracias Mabel, siempre es bueno saber que gusta leerlo tanto como escribirlo. Saludos desde Agentina.
VIMON
Muy buen ensayo breve sobre el oficio de traductor, Jorge, mi voto con un abrazo.
Jorge.Fénix
Gracias Vimon, el humor también ayuda en más de un sentido. Mis saludos desde Argentina.
Castalia
jjjajajajaja, «creo que ya puedo salir, ya se ha ido» Escribiendo bajo asedio. Un relato angustioso, realisisisimo, con humor, y un afán didáctico, que a mí me ha interesado mucho, pero sobre todo tristeza por toda esa belleza que se pierde sin remedio, porque para leer el Martín Fierro necesitaría estar al menos 10 años en Argentina. Cuántos sentimientos se pueden despertar con una forma de escribir frontal, sin delirios de grandeza, sincera, noble y no carente de arte. Lo que más fácil parece en literatura es lo más dificil. Mi voto y mi pésame, Jorge, si me permites, por esa carga pesada pero bonita y necesaria que veo que desarrollas. Un saludo.
Jorge.Fénix
Gracias Castalia, en parte ha salido asi, espontáneo, luego con algunas correcciones, después del avistamiento de uno de esos personajes que buscaban una tarea delicada urgente, y pensar que a veces debo corregir en la traducción una incorrecta o poco gramatical organización de frases del original. Lo bueno es que la realidad da mucho de lo cual escribir, asi que uno nunca podria aburrirse.
Saludos desde Mar del Plata.
Iván.Aquino L.
Me gusta el texto saludos con mi voto. Buen día mi estimado.
Jorge.Fénix
Gracias Iván, ojalá pronto vuelva a tener tiempo de escribir nuevos textos. Saludos desde el sur.