… y se fue… se fue asi sin querer irse, porque lo empujaba un sueño, tres frustraciones, un grupo de políticos, una billetera vacía y algo de curiosidad. También lo empujó su fe, y aquellas 249 fotos que trajo su primo.
Y se fue… aunque en realidad no lo hizo, solo se envió muy lejos a sí mismo para escapar, y quedó abrazado a lo suyo mirándose las espaldas mientras se iba… y se gritó muy fuerte:
- ¡Vuelve pronto!
Y ya no tan fuerte se siguió diciendo:
- Vuelve cuando todo esté bien, cuando hayas alcanzado lo que vas a buscar… pero vuelve…
Y desde entonces se partió en dos, se dividió, se fragmentó desde aquel día. Y ahora solo trabaja para juntar algo de dinero e ir a visitarse, y disfruta tanto del reencuentro que cuando se están terminando esos dias ya está planeando el siguiente.
Y muchos lo critican porque gasta su dinero en el mismo viaje sin sentido de cada año, pero ellos no entienden, porque quizás ellos no son de los fragmentados… ellos no entienden que ese viaje no es para ver a su gente, ese viaje recurrente es para verse a sí mismo…
GarciaCorpas



Luis
Buenísima manera de contar esta historia. Excepcional, García, un gran saludo y mi voto!!
Mabel
Los sentimientos se agolpan y necesitan buscar su camino, un camino que puede ser largo y difícil, pero ahí estamos para recuperar ese pedacito de tiempo que hemos ignorado. Un abrazo y mi voto desde Andalucía.
GarciaCorpas
Gracias Luis. Saludos
GarciaCorpas
Hola Mabel! Gracias, fuerte abrazo!