El amor imposible de María
6 de Noviembre, 2012 20
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De camino a casa María pensaba en sus deberes: empezaría con mates, seguiría con lengua y dejaría la redacción en inglés para el final. Esa tarde no quedaría con sus compañeros, no quería encontrarse de nuevo con los chicos de su clase, que le parecían insoportables, siempre riéndose de tonterías y haciendo bobadas. Así que se quedaría en casa. Al llegar dio un beso a su madre; la encontró arreglándose para ir al teatro. María merendó y después se puso a hacer los deberes. Una hora después su madre la llamó desde el salón; quería que conociera a Ernesto, el amigo con quien iba a salir. Ernesto era encantador, muy educado y muy amable. Saludó a María, le preguntó por sus estudios y por sus aficiones, se interesó por sus gustos universitarios. Tras un rato de conversación, la madre de María y su amigo se despidieron de la estudiante y se fueron al teatro. María reanudó los deberes; al principio le costó concentrarse pero después comenzó la redacción en inglés; por algún motivo escribió acerca del amor.
Días después, la madre de María recibió una invitación de su empresa para ir a una cena; podía ir acompañada, por lo que comenzó a pensar en sus amigos para escoger acompañante. Se encontró indecisa y pidió a María su opinión. María respondió que cómo podía dudarlo, que Ernesto era el más educado y encantador de todos sus amigos que había conocido. La noche de la cena, María se puso guapa para hacer los deberes. Ernesto vendría a su casa para recoger a su madre y seguramente podría verle de nuevo.

Las visitas de Ernesto se hicieron frecuentes. Al principio venía a recoger a la madre de María. Después fue alguna vez a tomar café con ellas. Más adelante saldrían los tres a comer. El ambiente era siempre muy familiar: la madre de María era una mujer habladora, inteligente y muy cariñosa. Ernesto era tranquilo y acogedor; sus muestras de cariño hicieron olvidar a María el lejano recuerdo de su padre mujeriego y egoísta. Incluso compartían algunos gustos musicales. Empezarían a ir juntos al cine, a conciertos, a paseos.
Ernesto se fue a vivir finalmente a casa de María. Los tres comenzaron una feliz convivencia. Pero María no recuperó a un padre, sino que consiguió un amigo, un amigo al que querer y con quien soñar, un chico con quien siempre querría estar guapa y un modelo al que debía parecerse el hombre que quisiera conquistar su corazón.

20 Comentarios
  1. Buen relato, Antonio, un saludo y mi voto.

  2. Antoniosib, me gusta la tranquilidad y el sosiego que transmites. Un beso y mi voto

  3. Hermoso relato de un amor adolescente. Mi voto

  4. Muy buen relato Antonio rescatando la cotidiáneidad sin exabruptos felicidades.

  5. Excelente relato, Antonio. Mi felicitación, abrazo y voto. T.H.Merino

  6. Antoniosib: un relato pausado, sin sobresaltos, bien elaborado, que causa un gusto tremendo al leerlo.
    Mi voto
    Volivar

  7. Un relato que se lee muy a gusto. Pensé que María iba a intentar algo con Ernesto, pero se impuso la cordura.
    Un saludo y mi voto.

    • Gracias Jon, efectivamente la protagonista demuestra su madurez en sus sentimientos. Gracias de nuevo y bienvenido.

  8. Antonio, un texto muy bueno y original.Te mereces mi voto¡¡

  9. Me encantó.
    Un gran abrazo y mi voto.

  10. Me ha encantado :)
    cuenta con mi voto!
    un beso

  11. Precioso relato, fiel reflejo del amor platónico de la adolescencia. Un abrazo y mi voto.

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