-Oiga -me dirigí al jefecillo de la corbata. -Dígame. –inquirió distante, desde la profesional ataraxia. -¿Qué evidencias me acusan? -Ninguna. Compartir piso y casi habitación...
-¿Señor Rodríguez Lesende? Buenas noches, el licenciado Agustín Irusta le habla ¿cómo está usted?- pregunté ansioso -No, no ha pasado nada quédese tranquilo por favor....