Con la primera vez bastó
la luna enmarca lo que el león ve
camino cerca de tu ombligo, de tu boca, de tus dedos afilados
del verde de tus ojos o gris o azul en un sendero místico
en el aroma de tu aliento
el mantra de tu esencia y de tus saludos al sol
y todas esas cuerdas afinadas
que te suspenden sobre el sueño del león,
hasta hoy
ciento ocho veces hemos coincidido
en la serenidad del silencio
de la acústica definida de tu trazo
haces un arco perfecto
yo soy tu lienzo.



Es muy bonito, muchas gracias por compartir.
Y no se acerca ni por poco a la mujer que lo inspiró. Gracias por leerlo. Saludos.
Sin palabras…
Eres tú.
Me imaginé que una mujer especial lo habría inspirado.Me gustó mucho!Saludos!
Muchas gracias. Seguimos en contacto. ¡Saludos!
Un relato muy yogi. Felicidades. Me usto mucho.