La cerdita

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Fue el reflejo de su pequeño cuerpecito acurrucado en un rincón de la alcoba frente al espejo, lo que me permitió descubrir dónde se había metido.

Allí estaba Adriana, absorta en sus pensamientos.

Llevaba rato trasteando entre sus juguetes, lo suficiente para atesorar un pequeño botín. Había expoliado todos los fondos del Monopoly, del supermercado de Nenuco y de la boutique de la Nancy.

La afortunada entidad perceptora de aquellos fondos, no era otra que la hucha con forma de cerdita que un día le dejó su abuela junto a la merienda. Observé como juntaba en un montoncito primero las monedas y a continuación los billetes. Algunos de éstos, no terminaban de entrar por la hendidura de la hucha.

Decidí hacer un poquito de ruido, no mucho, lo suficiente para no asustarle y a continuación le pregunté:

-¿Qué haces? ¿Puedo ayudarte?

-No, contestó. Seguía ensimismada en el empeño de hacer entrar los billetes dentro de la hucha.

Cuando finalmente los pudo introducir, me miró fijamente con sus enormes ojos castaños y me dijo:

-Voy a ahorrar.

-¿Para qué? ¿Quieres comprar algún juguete? ¿Un cuento nuevo quizás?

-No, nada de eso.

-Mami…me he cansado de esperar.

-De esperar…¿El qué?

-Voy a sacar un billete de avión al Cielo, para traer a papá de vuelta a España.

Me quedé muda. No supe que decir, así que simplemente le acaricié la mejilla y la estreché entre mis brazos.

-Tengo sueño, me dijo.

Y sin soltarla, dejé caer nuestros cuerpos sobre su cama.

Pulsé con firmeza el interruptor de la luz, deseando con rabia que sirviera para algo más que para sumergirnos en la oscuridad. Oscuridad en la que vivimos, aun cuando el sol nos acaricia la cara mientras nos columpiamos en el parque. Esperaba con toda mi alma, que aquel botón tuviera el poder de apagar nuestras vidas en el capítulo anterior al que nos había sumergido ahora el destino. Ansiaba volver a pulsar el interruptor y que nada hubiera pasado. Que aquella mañana no lloviera, que tu auto no hubiera colisionado.

No recuerdo cuanto rato estuve llorando hasta caer rendida. Pero si recuerdo sentir como un fuerte abrazo tuyo, me hizo temblar, me hizo por unos instantes volver a la vida.

Comentarios

  1. Miss_Eli

    2 noviembre, 2016

    Preciosa historia. Los niños intentan buscar soluciones, incluso a aquello que no se puede cambiar. Ellos siempre ven un destello de esperanza en la oscuridad Emocionante, ¡enhorabuena!

  2. Kalula

    2 noviembre, 2016

    Excelente relato, y el final: »un fuerte abrazo tuyo me hizo temblar, me hizo por unos instantes volver a la vida» magistral. En este tipo de tragedia los vivos también mueren, al menos en parte…. Te dejo mi voto sincero. Saludos!

  3. Lauper

    2 noviembre, 2016

    Muchas gracias Eli, precioso lo que has escrito sobre la capacidad de los niños para encontrar esperanzas y nuevas ilusiones incluso en los momentos más duros. Se nota que trabajas con ellos a diario y les conoces muy bien. Gracias por comentar. Un abrazo.

  4. Lauper

    2 noviembre, 2016

    Kalula, muchas gracias por tu comentario. Me hace mucha ilusión viniendo de alguien que escribe como tu. De momento estoy intentando aprender poquito a poco, me ayuda mucho leer vuestros relatos. Tienes razón en lo que dices, algo de nosotros se va junto a ellos de la misma manera que mucho de ellos continua viviendo en nosotros. Un abrazo desde Madrid.

  5. Mabel

    2 noviembre, 2016

    ¡Qué belleza y ternura de relato! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenida

    • Lauper

      2 noviembre, 2016

      Muchas gracias por tu comentario Mabel. Un abrazo también par ti.

  6. GermánLage

    2 noviembre, 2016

    Un relato tan tierno que solo una mujer podría escribir, no solo por el tema y la carga emotiva volcado en él, sino también por la fluidez y delicadeza del lenguaje.
    Lauper, un cordial saludo y un merecido voto.

    • Lauper

      2 noviembre, 2016

      Muchísimas gracias, Germán. La verdad es que es más mérito de mi hija que mio. Pero me ha ayudado a empezar. Un abrazo.

  7. JAB

    2 noviembre, 2016

    Lauper, nos has regalado un relato conmovedor, ya solo con tus comentarios se dejaba ver la escritora que llevas dentro, espero que “La Cerdita” sea solo el punto de partida, enhorabuena y un saludo.

    • Lauper

      2 noviembre, 2016

      Gracias amigo Jab, te confieso que me sigo muriendo de vergüenza al atreverme a escribir por aquí. Pero bueno poco a poco. De nuevo muchas gracias por lo ánimos. Un abrazo.

  8. Fisquero

    3 noviembre, 2016

    Un relato muy emotivo dada la carga dramática que contiene y vista desde el prima de la niñez.
    Lauper continúa regalåndonos relatos como éste.
    Un saludo

    • Lauper

      3 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Fisquero. Tu comentario me anima a seguir adelante. Un abrazo.

  9. Charlotte

    3 noviembre, 2016

    Cuánta dulzura y cuánto cariño desprende tu relato. No es nada fácil ponerse en la piel de los niños y reflejar su mundo sin afectación. Un abrazo y mis felicitaciones

  10. VIMON

    3 noviembre, 2016

    Excelente relato, Lauper. Abrazos con mi voto.

    • Lauper

      4 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Vimon. No sabes como me alegra que te haya gustado.Un abrazo.

  11. Walter Alan

    3 noviembre, 2016

    Un relato magistral, tierno y lleno de gentileza. Ando con poco tiempo, pero el suficiente para leer algo grande como lo que nos regalas con cada publicación. Un saludo y un beso.

    Walter

    • Lauper

      4 noviembre, 2016

      Muchas gracias por tus palabras Walter, un abrazo.

  12. gonzalez

    3 noviembre, 2016

    Hermosa historia, amiga Lau. Coincido con el comentario de Jab. Mi voto y un fuerte abrazo!

    • Lauper

      4 noviembre, 2016

      González, a ti como una Jab os agradezco infinitamente los ánimos. Ya sabes que te leo siempre, un abrazo.

  13. Sualvez

    3 noviembre, 2016

    Hola Lauper. Muy buen relato, lleno de inocencia y dolor. Un abrazo!!

    • Lauper

      4 noviembre, 2016

      Muchísimas gracias por tu comentario Sualvez. Un abrazo.

  14. Qwertytantos

    3 noviembre, 2016

    Hola Lauper, me alegra muchísimo que hayas publicado tu primer relato después de leernos y comentarnos tanto. Todo es empezar…mucho ánimo y nos leemos. Mi voto y un abrazo.

    • Lauper

      4 noviembre, 2016

      Muchas gracias amiga, aquí ando poquito a poco. Pero la verdad es que me estáis ayudando a aprender mucho. Un abrazo.

  15. Elsa Eithne

    4 noviembre, 2016

    Fantástico relato. Enhorabuena y un saludo.

    • Lauper

      4 noviembre, 2016

      Muchas gracias Elsa, te sigo. Un abrazo!

  16. Patry

    5 noviembre, 2016

    Precioso relato. Vi en esa niña a la mía propia cuando, con sólo dos añitos, me pregunta tanto por la abuela y quiere saber qué hace en el cielo, con quién está… y si se llevó su bata y sus gafas. Cada día me impresiona más la manera de pensar de los niños… tan real, tan viva. Y lo has expresado de la mejor manera posible, así como el sufrimiento de una mujer a la que la vida le ha cambiiado de golpe. Mi voto para ti.

  17. Lauper

    5 noviembre, 2016

    A mí me enseñan muchísimo cada día. Me alegra mucho que te haya gustado. Mil gracias Patry, un abrazo.

  18. Vladodivac

    5 noviembre, 2016

    Me ha parecido precioso, tierno, lleno de amor y llega directo al corazón. Me gusta, mi voto para ti.

    • Lauper

      7 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Vladodivac. Voy poquito a poco aprendiendo de todos vosotros. Un abrazo.

  19. Juli

    7 noviembre, 2016

    Me gustó mucho el relato, sobre todo por la sinceridad con la que está escrito. No hay emociones forzadas, sino que reflejaste la inocencia de la nena por un lado, la impotencia de la madre por el otro, y sobre todo, el dolor de ambas. Lo repito, me gustó mucho.

    Saludos !

  20. Lauper

    7 noviembre, 2016

    Muchas gracias, Juli. Tu comentario me da muchísimos ánimos. Un abrazo.

  21. Daniel Peraldi

    7 noviembre, 2016

    Lauper. Me conmovió mucho cuando lo leí la primera vez y ahora que lo releo. He pasado unos días complicados y no he tenido tiempo de responder comentarios, ni tampoco de hacerlos. Es un relato emotivo , muy bien estructurado y cerrado. Me gusto mucho, mucho. Un beso y mi saludo. Me quedo con este relato en mi colección personal. Gracias.

    • Lauper

      8 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Daniel. Tu comentario no pudo hacerme más feliz. Nada en el mundo me gusta más que escuchar buenas historias, no importa si son plasmadas en textos, películas, canciones, fotografías…Como todos voy atesorando historias que contar, aunque aún me encuentro en la encrucijada de no tener la suficiente destreza para darles una buena forma. De momento estoy disfrutando intentándolo. Muchas gracias por los ánimos y espero que esté todo bien. Besos.

  22. Lourdes

    8 noviembre, 2016

    Hola Lauper. Leo ahora tu relato y me alegro muchísimo que por fin te hayas decidido a publicar porque esto es un verdadero regalo para el lector. Me siento completamente identificada con esa madre y como tú me dices en alguno de mis relatos, este tuyo está lleno de verdad.
    Un beso y mi voto.

    • Lauper

      8 noviembre, 2016

      Lourdes, sabes que me encanta tu forma de escribir, sigo tus publicaciones y leo también tus comentarios, porque creo que aportan muchísimo. Un millón de gracias por tu comentario y un beso.

    • Lauper

      10 noviembre, 2016

      Me alegra que te haya gustado, un abrazo.

    • Lauper

      11 noviembre, 2016

      Gracias Frances, me alegra que te haya gustado, un abrazo.

  23. Calle

    13 noviembre, 2016

    Una gran historia que te hace simpatizar con sus protagonistas mucho antes de conocer la verdadera naturalez de sus acciones y su tristeza. Me gustó.

    • Lauper

      14 noviembre, 2016

      Gracias Calle, me alegra que te haya gustado, un abrazo.

  24. Ger_GERTZEN

    24 noviembre, 2016

    ¡Una delicia de relato!

    Me gustaría pensar que es todo inventado, pero… me da, me temo, que no. Al menos, te felicito (en ese caso) por transcender esa hecatombe personal creando belleza.

    Los demás leísmos son «tolerados» por la RAE, pero este no: «lo suficiente para no asustarle». Ahí toca «asustarla». Supongo que «Adriana» y «mi hija» es femenina.

    «Observé cómo juntaba en un montoncito».

    «No supe qué decir, así que, simplemente, le acaricié…».

    Hay algunas comas más que convendría añadir, estas son de cajón, por eso no me hepodido reprimir de proponértelas.

    En cuanto a la acentuación de «qué», «cómo» y similares te puedo contar el «secreto» para saber si toca tildarlas o no:

    ¿Qué me dices que haga?

    Fíjate que el «qué» tildado se pronuncia más fuerte que el otro. En realidad el segundo, como palabra átona, se pronuncia como si estuviera fundido con la siguiente palabra:

    ¿Qué me dices quehaga?

    Esta se pronuncia exactamente igual que la otra frase.

    «Estos» y demás pronombres demostrativos con equivalencia adjetival ya no llevan tilde. La norma (de diciembre de 2009) de la RAE al respecto es pura lógica (ayudarnos a saber cómo se pronuncia la palabra), conviene conocerla.

    En francés se suelen ponen rayas de inicio de conversación pero no de final. Es un lío, a veces no se sabe dónde termina lo hablado y dónde lo descrito o narrado. En castellano la costumbre es cerrar las conversaciones, y es sabio, porque alguien puede decir todo esto en su alocución, y, con la costumbre de no cerrar conversación, quien lee no sabría si era conversación o descripción. Un guirigay.

    «-No, contestó. Seguía ensimismada en el empeño de hacer entrar los billetes dentro de la hucha.»

    Te sugiero:

    «-No.- Contestó. Seguía ensimismada en el empeño de hacer entrar los billetes dentro de la hucha.»

    Y mejor con rayas que con guiones, queda más fácil de identificar y de leer.

    «—No.— Contestó. Seguía ensimismada en el empeño de hacer entrar los billetes dentro de la hucha.»

    Para generarlas en teclado portátil es «Fn+Alt+0151» en teclado numérico «Alt+0151». O copiarlas en portapapeles y pegarlas cuando tocan.

  25. Ger_GERTZEN

    24 noviembre, 2016

    «—Tengo sueño,— Me dijo.

    «No recuerdo cuánto rato estuve llorando… Pero si recuerdo sentir cómo un fuerte abrazo tuyo…»

  26. Lauper

    24 noviembre, 2016

    Ger, un millón de gracias por tus correcciones e indicaciones, resultan francamente útiles.

    Has dado además en subrayar mis talones de Aquiles, como son el uso de las comas, el no tener ni idea de como escribir los diálogos, mi marcado leísmo madrileño, etc, etc. Tendré muy en cuenta tus consejos e intentaré errar un poquito menos en la próxima publicación. Besos.

    • Ger_GERTZEN

      25 noviembre, 2016

      Seguro que sí que consigues superarte. Hasta en contenido (que ya es difícil). Yo no tengo ni tantos elogios ni tan buenos en ninguno de mis capítulos (de la misma y única obra que, por el momento, tengo aquí).

      Soy yo el aprendiz a tu lado. Y te ayudaré cuanto pueda. Cuenta con ello.

      ¡Un intenso abrazo!

      • Lauper

        26 noviembre, 2016

        Muchas gracias por todo, Ger. Este fin de semana, voy a leerte. Besos.

  27. jon

    5 enero, 2017

    Volver a la vida desde un pequeño escenario latente en el recuerdo.
    Mirar la vida desde una frase que nuestra hija nos trae desde otro hemisferio… y seguir empecinados, en continuo soliloquio, buscando en el silencio.
    Mis felicitaciones por este escrito, Lauper.
    Un abrazo.

    • Lauper

      21 abril, 2017

      Muchìsimas gracias, Jon. Para mi es todo un honor que te gustara. Un fuerte abrazo.

  28. Iván.Aquino L.

    6 febrero, 2017

    Apenas he leído tu texto.
    Me ha encantado.
    Saludos con mi voto.
    Abrazo fuerte.

    Iván Aquino L.
    Autor del libro Luz en tinieblas
    Publicado en Amazon.com y
    Lulú.com
    A la venta.

    • Lauper

      21 abril, 2017

      Muchas gracias Ivàn, visitarè tu perfìl. Un abrazo.

  29. microescritor

    12 abril, 2017

    Nada más ver el cerdito sentí la ternura que iba a llegar con el relato. Fue entrando lentamente en mí; dejando de ser «animal» para hacerse el desconsuelo de la niña; y después el dolor de la madre. Todo pasó de ser «nice», a ser sueño infantil, y, al final, a la verdad y el desconsuelo de la mujer…Todo está en todo. Gracias poe el cuento.

  30. Lauper

    21 abril, 2017

    Gracias a ti, por tu lindo comentario. Un fuerte abrazo.

  31. Marco-Antón

    22 abril, 2017

    Santa inocencia, quien fuese niño de nuevo para poder creer en los milagros, como decía un amigo mío cuando eramos pequeños, de mayor quiero ser adultero, y a buena fe que lo es, yo soy el adulto, a menos que escriba que entonces son adolescente, sin la magia de la inocencia es imposible escribir como tú escribes. Me gustó más el relato del viejo senil, por el original final y las verdades que encierra.

  32. Manger

    25 abril, 2017

    Excelente relato, Lauper. Tierno pero triste. Mis felicitaciones y un abrazo.

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