A veces se me olvida

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A VECES SE ME OLVIDA.

 

A veces se me olvida que soy nuevo en el barrio. Además de nuevo en la ciudad.

Aunque en realidad no soy ni una cosa ni la otra. Ya estuve aquí hace algún tiempo, sólo que no dejamos de mudarnos. Temo que al final me acabaré desubicando.

-¿Puedo bajar a comprar el pan?, pregunté. Pero no obtuve respuesta alguna.

-¿Qué si bajo a por el pan?, insistí.

Finalmente su voz resignada y titubeante me respondía desde el otro lado del pasillo:

-Está bien, cómpralo en la tienda china que hay junto al portal. No tardes, y no te despistes.

 

Últimamente me trataba como si fuera idiota, pero esta vez decido no enojarme con ella. En el fondo sé que mi madre también lo está pasando mal, ella tan poco deseaba mudarse otra vez. Así que abro la puerta y salgo rápida y sigilosamente, sin decirle adiós.

Entro en la tienda, pido una barra de pan pero aún no es mi turno. De todas formas, creo que el tendero ni siquiera me ha visto. Está pendiente de un grupo de chavales más o menos de mi edad, quizá un poco más mayores. Uno de ellos mantiene el aparato refrigerador abierto, mientras discuten sobre que comprar. Finalmente se deciden por tres litros de cerveza y algo más que no consigo ver.

Cuando me doy cuenta ya he salido de la tienda, llevando una bolsa con un tetra brick de vino y sin la barra de pan. Es entonces cuando veo a los chicos de las “litronas” parados en el semáforo de la esquina y decido seguirles. Quiero saber hacia dónde se dirigen, tal vez podríamos ser amigos. Van demasiado a prisa, pero por suerte enseguida llegan a su destino. Un parque medio destartalado cercano a la antigua estación.

Se sientan en un banco a beber y a fumar mientras charlan. De buena gana me hubiera sentado a su lado. Pero temo no ser aceptado, así que me sitúo en otro banco. Abro el tetra brick de vino peleón y bebo un largo trago hasta sentir como empieza a calentarse mi garganta. Enseguida llaman mi atención dos niños montados en los columpios. Daría lo que fuera por poder subirme un rato yo también, solo que de nuevo me asusta el rechazo. Temo que me vean y se rían de mí.

Me resigno y me acontento pegando otro buen par de largos sorbos. Me fijo entonces en una pareja más bien mayor, sentada junto a una fuente tapizada de musgo y demás vida animal. El tipo también está bebiendo algo mientras habla, la mujer apenas asiente. Su voz resulta demasiado tosca, casi desagradable. A pesar de su embriaguez consigo entenderle, está hablando en ruso. Lo sé porque hace años, no sé cuántos porque era pequeño, también vivimos en Reutov, muy cerquita de Moscú.

-Eres una inútil, una zorra limpia casas, que encima se está volviendo gorda y vieja. No sirves ni para ganar dinero, ni para follar. Una puta mierda, eso es lo que eres.

Basta, es más de lo que podía aguantar. Acabé casi todo el vino y me decidí a actuar. Estaba harto de ser un ser inerte, un crío que lloraba a gritos que alguien le hiciera caso, un inútil, un objeto de decoración en esa nueva casa, que no es, ni será nunca mi casa.

¿No le da vergüenza tratar así a una mujer? Increpé al ruso.

Las palabras ya habían salido de mi boca, cuando fui consciente de que aquel hombre tenía un diámetro tres veces superior al mío. Demasiado tarde, ya no hay remedio. El gordo se gira como si fuera a efectuar un lanzamiento de disco en unas olimpiadas y me calza una hostia a mano abierta, en toda la boca. Acto seguido él también cae al suelo. La mujer no sabe por cuál de los preocuparse. Al final se decanta por el soviético. Le ayuda a levantarse e intenta tranquilizarle, afortunadamente consigue hacerle caminar y llevárselo. Antes de desaparecer me dedica toda una coreografía de gestos obscenos aderezados con más improperios eslavos que no llego a descifrar.

Por más que lo intento yo también me incorporo con dificultad, es curioso tengo la sensación de tener plomo en los bolsillos. Es como si mis zapatos arrastraran dos espuelas gigantes. Quizá sea la medicación.

Durante un instante me siento un estúpido integral, hasta que veo una mano tenderse y una voz que me dice desde arriba:

-Anda que menudos huevos le has echado. Ven a sentarte con nosotros.

Por ridículo que parezca, hacía tiempo que no me sentía tan feliz.

-Soy Javi, y estos son Quique y Alberto.

-Encantado, yo soy Alfredo.

-Bebe lo que quieras, me dice Javi. Yo también me habría acercado a darle lo suyo. Mi madre tuvo una vez un novio igual de cabronazo, pero estoy a punto de acabar los servicios a la comunidad y ahora no puedo meterme en movidas.

Tengo poco que contar, prefiero escuchar mientras bebo todo lo que puedo. De todas maneras tampoco sigo demasiado bien su conversación.

Me noto cansado, me está entrado sueño. Lástima, justo cuando comienzo a relajarme me despiertan unos gritos deslizándose directamente sobre mi cara. El ruso pienso, ese tarado ha vuelto para reventarme.

Pero no, es una voz de mujer. Pero ¿quién? No tengo novia, ni hermana, ni conozco a ninguna chica aquí. Cuando consigo abrir los ojos, se agolpan sobre mí, montones de caras desconocidas, nuevas u olvidadas.

¿Quiénes son? ¿Qué quiere esta gente? Siento pánico, quiero llorar y no puedo, tampoco puedo articular una sola palabra. ¿Quién soy? Miro mis manos y no las reconozco. ¿Qué estoy haciendo aquí? Que alguien desconecte este momento, que alguien me ponga a salvo, por favor. Me digo a mí mismo.

Busco consuelo cerrando de nuevo los ojos, me siento exhausto. Noto como alguien agarra fuertemente mi mano y me da un beso en la mejilla, mientras susurra:

-Papá, prométeme que no te vas a volver a escapar.

Entre tanto Javi, observaba a distancia la escena, mientras termina un diminuto grafitti sobre el respaldo de un banco. Un poquito más abajo escribe:

Dedicado a todos aquellos que aun estando, ya hace tiempo que se fueron.

Comentarios

  1. Santiago Accini S.

    14 noviembre, 2016

    «Dedicado a todos aquellos que aun estando, ya hace tiempo que se fueron.» Gran manera de terminar un muy buen escrito. Gracias por compartirlo. Un saludo y un voto.

  2. Lauper

    14 noviembre, 2016

    Muchas gracias, Santiago. Sé que tengo que mejorar mucho, pero he querido entreteneros y dejaros un trocito de mi corazón con algo que me toca de cerca. Un abrazo.

  3. Fisquero

    14 noviembre, 2016

    Lauper, todo un lujo poder leer narraciones como ésta tuya.
    He quedado fascinado por la forma en que has desarrollado la radiografía personal del personaje de tu historia, al que hemos podido acompañar en su velada y a la vez eveidente confusión y annesia,hasta que nos ha sido rebelada la auténtica, y no por esperada, menos impactante realidad.

    Un buen relato, muy bien narrado y con mucho contenido.

    Mis saludos, mis felicitaciones y mi voto

  4. Lauper

    14 noviembre, 2016

    No sabes lo que me anima tu comentario, Fisquero. Muchas gracias, un fuerte abrazo.

  5. JAB

    14 noviembre, 2016

    Lauper, vaya historia nos regalaste, me has dejado boquiabierto con la cruda realidad del personaje. Me encantó como pintaste en mi cabeza el escenario del relato, estuve al lado de Alfredo todo el tiempo. Y como dice arriba Santiago, la frase del grafitti es espléndida, en homenaje hacia alguna persona en especial. Gran trabajo, un saludo.

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      Jab amigo, muchas gracias por tu comentario. Como bien dices, es un pequeño homenaje a una persona que adoro. En este caso mujer y abstemia, pero sí me inspiré en ella. De momento sólo puedo escribir sobre cosas que me resultan cercanas, que por algún motivo conozco. Por eso cuando leo, la imaginación que desbordáis muchos en vuestros escritos, me maravillo. Un abrazo grande.

  6. Niccolle

    14 noviembre, 2016

    Hola Lauper, un afectuoso abrazo y muchas gracias por compartir este maravilloso trabajo. Me ha gustado muchisimo tu relato, una demostración definitiva de tu gran talento. Voy a estar muy al pendiente de lo que subas a esta red social porque creo que tienes mucho talento y potencial de gran escritora. Saludos.

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      Niccolle, un millón de gracias por tu más que alentador y cariñoso comentario. Poquito a poco voy aprendiendo a compartir historias, en buena parte gracias a lo que leo por aquí. Un beso.

  7. Dehesa

    14 noviembre, 2016

    ¡Que forma mas maravillosa de escribir!.
    Con gancho, con realismo, y dejando participar al lector.
    Magnifico.
    Un abrazo.

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      Dehesa, muchas gracias por tus ánimos y consejos. Un beso.

  8. Lourdes

    14 noviembre, 2016

    Un maravilloso relato Lauper, muy bien estructurado y muy bien descritas las sensaciones a través de los interrogantes del protagonista. Viviendo en un mundo que permanece en su memoria pero que ya no existe, de repente se encuentra en el mundo real del que no recuerda nada. Enhorabuena. Un beso y mi voto.

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Lourdes. A tí es lindo leerte hasta comentando, porque siempre extraes maravillosamente bien la esencia de cualquier relato. Un beso.

  9. Luis

    14 noviembre, 2016

    Excepcional relato, un buen abrazo y mi voto Lauper!

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      Muchísimas gracias Temor, un abrazo.

  10. Mabel

    14 noviembre, 2016

    Muy buena historia. Un abrazo Lauper y mi voto desde Andalucía.

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      Mabel, muchas gracias por tu comentario. Un fuerte abrazo.

  11. GermánLage

    14 noviembre, 2016

    Hola, Lauper. Sencillamente un excelente relato. No solo te doy mi voto, sino que voy a estar pendiente de tus nuevas publicaciones para seguir disfrutando de tu magia.
    Un afectuoso saludo.

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      Muchísimas gracias, Maestro. Te agradezco mucho los ánimos. Otro fuerte abrazo para ti.

  12. gonzalez

    14 noviembre, 2016

    Excelente, amiga Lau. Cuando escribís, además de hacerlo muy bien, no te das una idea todo lo que transmitís, te felicito. Mi voto y un fuerte abrazo!

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      González, dado que tus escritos consiguen poner siempre «la carne de gallina», porque tus poemas casi pueden tocarse y sentirse en la piel, creo que decirme que transmito es el mejor piropo que me podías dedicar. Besos.

  13. Claudio_3

    14 noviembre, 2016

    Un gran relato !!!! Gocé leyéndolo! Muy bien construido y el comienzo te atrapa y te obliga a seguir leyéndolo, a cruzar las puertas del olimpo. Saludos, te dejo mi voto y te sigo ☺☺☺ Soy tu fan.

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      Ay Claudio, que contigo me voy a sincerar y voy a admitir que creo que esto es sólo la suerte del principiante. Igual seguiré poquito a poco. Nos estamos leyendo. Un abrazo.

  14. Sualvez

    14 noviembre, 2016

    Excelente relato. Su mensaje trasciende. Un abrazo!!

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      Muchas gracias Sualvez, me alegra que te haya gustado. Un abrazo.

  15. Juli

    15 noviembre, 2016

    Un gran trabajo… Me gustó porque es difícil lograr que el lector se sumerja en el relato, que sienta que está ahí… Y éste lo logra. Me gustó mucho.
    Saludos !

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      Muchas gracias Juli, por tu comentario y por conseguir que no pueda volver a abrir un armario sin pensar en los dos hermanos. No consigo quitarme tu último relato de la cabeza, jaja. Un abrazo.

      • Juli

        15 noviembre, 2016

        Me alegra eso… Es lindo saber que un escrito pueda causar eso. Lo malo no son los armarios, igual… Sino la gente que se esconde ahí. Nos seguimos leyendo !

  16. Qwertytantos

    15 noviembre, 2016

    Lauper, genial, buen relato y bien escrito, para disfrutar leyéndolo. Un abrazo y mi voto, por supuesto.

    • Lauper

      15 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Qwertytantos. Me alegra mucho que te haya gustado. Un beso.

  17. Patry

    17 noviembre, 2016

    Un relato estupendo. Tienes una facilidad inmensa para hacer vivir al lector cada sentimiento, y eso no lo consigue cualquiera. Ni siquiera se consigue… se lleva en la sangre ese don por saber reflejar los sucesos de la vida con tanta delicadeza… y tú lo tienes. Un abrazo, amiga.

    • Lauper

      18 noviembre, 2016

      Muchas gracias Patry, si hay alguien con la capacidad de reflejar una historia con veracidad y sentimiento eres tú, por eso no puedo dejar de leerte. Un beso, amiga.

  18. Julia.Ojidos

    19 noviembre, 2016

    La magia se escribe con palabras, excepcional narración, se saborea los sentimientos y se visiona la ambientación. Un lujo leer textos como este. Un fuerte abrazo y por supuesto mi voto.

    • Lauper

      19 noviembre, 2016

      Muchas gracias, Julia. Para mi es un honor, recibir un comentario tan bonito de tu parte. Seguimos leyéndonos, un abrazo.

  19. Miss_Eli

    19 noviembre, 2016

    Interesante relato. Pese a salir mal parado, hizo lo más humano, no debemos de quedarnos al margen del maltrato.

    • Lauper

      19 noviembre, 2016

      Muchas gracias por tu comentario, Eli. Que razón tienes, Alfredo a pesar de su demencia fue capaz de revelarse ante aquello que consideraba injusto. Un fuerte abrazo.

  20. Nana

    23 noviembre, 2016

    Querida Lauper, leí tu relato al poco de que se publicase y no tuve tiempo ni de comentarlo ni de votarlo, pero lo hago ahora. Conseguiste engancharme y que lo leyese del tirón. Me gustaron mucho las descripciones que hiciste de los personajes y, sobre todo, del sentimiento que emana al final. He de decir que, más allá de la utilización de un amplio rango de vocabulario o la manera en la que está escrito, me dejo llevar por lo que provoca en mí. Este es un relato que pellizca el corazón y que permanece sedimentado en el recuerdo, así que, enhorabuena. Un fuerte abrazo 🙂

    • Lauper

      24 noviembre, 2016

      Muchas gracias Nana, me ha hecho inmensamente feliz saber que te tocó un poquito el corazón. Un beso.

  21. Ger_GERTZEN

    24 noviembre, 2016

    ¿En qué país (o zona) se emplea «acontento»?

    Me lo acabas de hacer descubrir.

    Me gustaría hacerte unas sugerencias de mejora, si te interesan. Sobre todo correcciones de escritura. Y sobre los tiempos verbales, pues mezclas pasado y presente en el relato (y este último no solo para generalizar o para ubicarnos en un tiempo presente del que regresar a la parte pretérita del relato).

    • Lauper

      24 noviembre, 2016

      Buen día, Ger.

      Muchas gracias por tomarte la molestia de leer el micro y advertir los errores. Por su puesto que todas las correcciones y sugerencias son bien recibidas. Lo único que me temo es que conmigo no des a basto, jaja. Mi uso del lenguaje es muy limitado, uso esta página más que nada para leer lo que se publica y cuando me atrevo, expresar alguna idea o sentimiento en forma de narración.

      Gracias además por indicarme lo del término «acontento» o «acontentarse», porque no me había dado ni cuenta. En italiano, que es el idioma que usamos en casa a diario, si existe. Pero no en español y no me había dado ni cuenta. Un fuerte abrazo.

      • Ger_GERTZEN

        25 noviembre, 2016

        «no des abasto», todo junto (me refiero a la palabra de tu comentario).

        ¿Habláis italiano en casa?

        ¡Vaya! ¡Me alegro de haber hecho el comentario/pregunta

        No me habría extrañado que «acontento» viniera de Cuba, Colombia… Hay otras palabras que se transforman de modo similar.

        ¡Espero nuevas publicaciones tuyas!

        ¡Abrazos!

        • Lauper

          26 noviembre, 2016

          Al mercado de abastos deberías acudir hoy Ger, aprovisionarte de víveres y despedirte del trabajo y de tu familia, porque amenazo con volver a publicar y me temo que vas a tener muuucho trabajo ..jajaja. Besos.

  22. Ger_GERTZEN

    24 noviembre, 2016

    En todo caso, ¡muy bueno el viajecito que nos has hecho vivir por los territorios de la demencia!

  23. Javier Leyva

    30 noviembre, 2016

    Un excelente relato. Con gran ritmo y bien narrado. Atrapa desde el principio. Te seguiré leyendo. Mis saludos desde México.

    • Lauper

      30 noviembre, 2016

      Muchas gracias Javier, a mi también me encantó leer tu relato del otro día, un abrazo.

  24. Julio Cortés

    14 enero, 2017

    Es emotivo e interesante a partes iguales. Todos tenemos mucho que aprender, pero el estilo de este relato es atractivo, al menos para mí, que me ha gustado. Hacía tiempo que no escuchaba la expresión «calzar» una hostia y ha sido divertido recordarla. El final, impactante. Enhorabuena. Un saludo, Julio.

    • Lauper

      21 abril, 2017

      Aunque con mucho retraso, te agradezco un montòn tu comentario, Julio. Un fuerte abrazo.

  25. tono galiana

    21 abril, 2017

    yo soy nuevo por aqui , y tu eres una autentica pasada , joder que si , una pasada

    • Lauper

      14 septiembre, 2017

      He decidido volver a ponerme para aprender a escribir. Aunque con mucho retraso muchas gracias Tono, un abrazo.

  26. Manger

    25 abril, 2017

    Muy bueno, amiga Lauder. El medio de utilizar a los chavales y sus litronas, genial. A medio relato me dejaste en situación de despiste y eso me hizo recelar sobre el final. Muy buena descriptiva del entorno alrededor del personaje. Mis felicitaciones y me alegra tu descubrimiento,. Nos leemos.

    • Lauper

      14 septiembre, 2017

      Mil gracias, por tu comentario. Un abrazo.

  27. Walter Alan

    18 junio, 2017

    Recuerdo la primera vez que leí esta historia tan bella, horrorosamente encantadora y no pude siquiera hacerte saber que me encandilaba el pecho…
    Un perfecto dominio de la semántica filosófica y literaria.
    Sencillamente magistral. Un saludo y un beso.

    Solo lamento no haber tenido la oportunidad de hacerte saber antes mis respetos ante su obra.

    Tuyo: Walter

    • Lauper

      14 septiembre, 2017

      Que bonitas palabras Walter, me has emocionado. Un fuerte abrazo.

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