Me encuentro en mi habitación, a punto de dormir después de un largo día de trabajo. Mis ojos van cerrándose y en la oscuridad de mis párpados aparece él. Es un hombre joven, alto, de una tez blanquecina, lleva un traje negro muy elegante, sus grandes ojos me observan con intensidad. A pesar de lo extraña que es su piel, es guapo. Me ruega que le ayude, que me necesita. Luego, se esfuma y al fin puedo abrir los ojos. Fue una pesadilla, digo para tranquilizarme, eso es todo.
Aparece una noche más, esta vez sin una de sus piernas. Que extraño, ayer estaba completo. Repite la súplica y desaparece. No abro los ojos, sólo me quedo dormida.
Tercer día consecutivo, ¿qué le pasa a este tipo? Ahora carece de un brazo. Ya empiezo a preocuparme. Antes de que desaparezca, no sé cómo, alcanzo a preguntarle qué es lo que quiere. Se queja como un bebé, tan fuerte que me hace despertar. Ya no puedo dormir tranquila.
Hoy se cumplen siete días seguidos en los que el hombre misterioso me persigue. Cada día pierde alguna parte de su cuerpo, ahora sólo puedo ver su cabeza.
—¿Qué carajos quieres? —le grito— Déjame en paz, imbécil.
—Haz limpieza.— Chilla una vez más y desaparece.
¿Limpieza? ¿A qué se refiere?
Bueno, si cada día desaparece una parte de su cuerpo, supongo que esta noche no lo voy a ver. Estoy a punto de dormir otra vez.
—Haz limpieza— dice su jodida voz infantil en la oscuridad.
¡Mierda! Me estoy volviendo loca. Salgo de mi cama, a las tres de la mañana, me coloco una sudadera, me trenzo el cabello y me dispongo a limpiar la casa.
Hay un cuarto bajo las escaleras, lo abro y salen algunas cucarachas. ¡Qué asco! No recuerdo la última vez que limpié este lugar. Decido vaciarlo, saco algunas cajas y de rodillas, friego el piso de madera. Al apoyar una mano se levanta una tabla. Debajo encuentro una caja roja con una tarjeta que tiene escrito «1993». La saco de su nicho, le quito el polvo y la destapo. Veo, aterrorizada, varios frascos pequeños con partes de un bebé flotando en un líquido, trato de gritar pero se me hace imposible, escucho mi propio alarido…
Estoy en la camilla de un hospital, cubierta con una sábana desde el cuello hasta abajo, aún sin entender qué pasó.
—¡Despertó!— grita mi padre que se halla a mi lado y los médicos entran corriendo.
—¿Dónde está el bebé? —pregunto.
Todos me miran con extrañeza.
El médico me dice que estoy aquí porque mi vecina escuchó unos gritos en mi casa y, cuando fue a ver que sucedía, me encontró en el piso, sobre un charco de sangre, con cortaduras en mis brazos, piernas y en el pecho. Aclara que estoy viva de milagro, aunque con algunas secuelas.
Miro por debajo de la cobija.
—Pero… ¿Qué mierda me pasó? — grito mientras el horror me sofoca
No tengo piernas.
—No había nadie más contigo—dice papá—, a tu lado había un cuchillo, pero estabas sola. ¿No recuerdas nada?
—¿Cómo carajos voy a recordarlo? —sollozo, me derrumbo— Había un jodido bebé descuartizado en mi casa y después aparezco aquí…
No puedo decir más, cierro los ojos, el hombre misterioso aparece de nuevo.
—Ahora estás conmigo, mami— dice con ternura.

RafaSastre
Gran relato, Ana María. Has personificado muy bien a la mala conciencia de la mujer, retratándola como el hombre que nunca llegó a ser por su culpa. Mi voto y un abrazo.
Ana.María
Muchas gracias, Rafa.
VIMON
Excelente y estrujante relato, Ana María. Te dejo mi voto.
Ana.María
Muchas gracias, Vimon.
Mariana2510
Que terrible historia, pero muy bien que la has logrado Ana felicidades y mi voto.
Ana.María
Gracias Mariana, un abrazo.
Sandra.Legal
Me quedé paralizada… Un relato que toca el corazón. Muy bien narrado.
Un abrazo y mi voto
Sandra
Ana.María
Gracias, Sandra.
Un abrazo.
Ivan17
Hermoso Anita, felicidades un abrazo y mi voto
Ana.María
Gracias, Ivan.
AmilcarMartinez
No quisiera tropezar con ninguna persona misteriosa como la que describís.
Muy buen relato, Ana María. Mi voto ?
Ana.María
Creo que nadie lo quiere jaja Muchas gracias Amilcar. Un abrazo.
Agatha
Que bien logradas están las imágenes. Te atrapa desde el principio y ya no te deja escapar.
Un texto muy bien trenzado, que gana a medida que lees y despierta cada vez más la curiosidad. Un final desgarrador y desasosegante.
Enhorabuena por tu texto, es muy bueno.
Ana.María
Me alegra mucho que te haya gustado, muchísimas gracias por tus halagos.
Un abrazo.
nanky
Enhorabuena encontré este relato, me pareció fantástico y le encuentro algo que creo muy valioso, una múltiple interpretación en la psicología de la protagonista. Me encantó, felicitaciones, voto y un gran saludo desde Buenos Aires.
Ana.María
Gracias por tu comentario, Nanky. Saludos.
Socrates
Coincido con el compañero nanky. Voto merecido.
Ana.María
Muchas gracias
DavidRubio
Extraordinario de principio a fin, hilvanas el misterio durante todo el relato y el final está a la altura. Mi voto
Ana.María
Gracias, David. Un abrazo.
elpotro
Excelente relato!!!!!!!!!!! Atrapante historia y un final impresionante!!!!!!!!!!!
Ana.María
Agradezco mucho tus halagos, Niko. Un abrazo.