-Hay un A que se le declara a un B, mientras todos los C contemplan (pinches chismocitos).
-La vida es como una corrida de toros.
-¿Quién dices que te explicó eso tan feo?
-Mi primo.
-Dejemos a un lado lo horroroso del espectáculo y el aromita de mentalidad colonizadora a destiempo de la pos revo y la pos modernidad.
-Yo soy colonizadora.
-Tienes la mente colonizada: que es distinto… No, dijimos que sin bofetadas.
-No me ofendas entonces.
-Sólo estoy describiendo.
-¡Te odio!
-Bueno, amigos, parece que el espectáculo será más bien monólogo. Como lo fue este amor, por cierto.
-No, a mí me contrataron como actriz y ahora salgo.
-¿Aunque no le convenga a tu personaje?
-La personaja fue la que desde un principio no me gustó. Y mírame, aquí estoy.
-Admiro tu valentía y que al fin estemos en algo de acuerdo.
-Mejor pregúntate a ti: ¿por qué te enamoraste de ella?
-¡Auch!
-¡Zoquete!
-Toda máscara es una cutícula: o viceversa y yo me enamoré de esta cuticulita hasta que se le cayó la máscara.
-¡Hombres!
-¡Lo dirás de horchata, pero es de chía!
-No me digas y por eso te la pasaste: ¡chía y chía!
-Ay, güey, y eso que ésta es la suplente.
-Llevo ya dos noches: el papel es mío, oye: y ¿cómo que ésta?
-Que si tú si prestas.
-Pero no delante del respetable.
-Lo que daría el respetable por verte en cueros.
-Ajá, y tú con lugar premium.
-Definitivamente el papel es tuyo. Pero vayamos a la historia si lo permites.
-Sí, vayamos.
-Nos conocimos.
-En la escuela.
-Fíjate llevo más de 5 años de conocerte.
-No, mi cielo, a la manera bíblica: ¡nunca!
-Oye, ¿estás siguiento el script?
-Dime una cosa en la vida sigues alguno… No, ¿verdad? Y, sin embargo, te paras todos los días a dar tu mejor performance.
-Eso es cierto, si en la vida hubiera ensayos como en el Teatro: sería más fácil.
-La vida difícil de tres mujeres fáciles.
-Lástima que sea una puta.
-Ford.
-Melodrama grave… De verdad que a ti, ¿de dónde te sacaron?
-De Casa Azul: sólo iba por los tequilas.
-Por eso eres tan rasposa.
-Y tu noviecita tan babosa.
-Es la mujer más inteligente que he conocido y nunca fue “mi noviecita”.
-¿Por qué los hombres aman a las cabronas?
-Esa cita no me gusta: y aun así contiene su verdad.
-Las moscas muertas son el verdadero peligro.
-Pero, sabes, hay un momento en que te aburre la historia isabelina: “La doma de la bravía”.
-Y cuál prefieres: ¿la de Lope?: “La vengadora de las mujeres”.
-Sí, sí, la prefiero: como prefiero al dramaturgo español sobre el inglés.
-¡Qué blasfemia!
-Sabes de Vega escribe en mi idioma y creo que en realidad Shakespeare es un Stephen King isabelino.
-¡Sopas! Bueno, con esto que dijiste ya me caíste bien: nunca lo había pensado, pero tienes toda la razón… y se te ocurre decirlo en sus 400 años.
-¡Y así pasen cinco años!
-Lorca.
-Oye, tampoco es examen.
-Pero ya me gustó el jueguito de la trivia.
-Los árboles mueren de pie.
-Esa es fácil: Benavente. ¿Eres de hispánicas, verdad?
-No. Sólo soy un esperpento.
-Valle-Inclán.
-Pero mujer, si tienes 20 años.
-Empecé a leer a los cinco. Mi padre fue Julio Castillo.
-De la calle.
-El cocodrilo solitario de los Tacubos.
-Creo que ya hasta me hiciste olvidar de la chica que íbamos a hablar… ¿Me lo tomarías a mal?
-No. No soy una mujer que se “ande por las ramas”.
-Elena Garro.
-Mi favorita.
-O sea, que es un ¿sí?
-El sí de las niñas.
-Don Álvaro o la fuerza del sino.
-Tres mujeres altas.
-Sin rebajas y sin intereses… Shaw se hubiera conmovido de este Pigmalión.
-¿Bernard? Yo hubiera inspirado a Ibsen.
-Y a la Antígona de Sófocles.
-Ni hermanos tengo.
-¿Mademoiselle?
-¿Monsieur?
-¡C’ est tout!
-¡Te-lón!





Mabel
Muy bueno. Un abrazo Raúl y mi voto desde Andalucía
Iván.Aquino L.
Va mi voto.