Apertura de telón: En el centro del escenario un camastro y escritorio se muestra como única decoración de la escena. El ambiente es sencillo y cargado de una atmosfera triste. En dicho camastro Federico está profundamente dormido con el traje puesto encima del colchón. La escena que está en semioscuridad poco a poco empieza a iluminarse.
Acto 1: Escena1
-Mariana Pineda (aparece la heroína Granadina Mariana pineda Federico…Federico…despierta.
-Federico Sí .Quién es? (incorporándose de la cama)
-Mariana Pineda Soy yo. Mariana Pineda.
-Federico ¿Los demás pueden verte u oírte? (Sentado en la cama)
-Mariana Pineda: No. solo puedes verme tú. Así que escúchame con atención: Dentro de un rato serás libre como las corrientes de los ríos. Pero esa libertad que te espera llevara sus manchadas de sangre. Yo lo comprendí cuando me pusieron sobre el cuello aquella gargantilla de hierro.
-Federico ¿Y que pasara conmigo?
-Mariana Pineda; Bocas de hierros besaran tus lunares. Tu destino y el mío están unidos por un hilo invisible y no puedes cambiarlo. Eso lo sé desde el momento en el que me devolviste la vida con tu obra. ¡Gracias por hacer que la gente me recuerde, y que Granada no me olvide! Ahora te toca a ti ser recordado por los muros de las calles, Por las risas de los niños, por las estrellas… Y cuando por fin esas bocas de hierro te den el último beso. Entonces alcanzaras la inmortalidad…A cambio de tu vida.
-Federico:Pero yo no quiero morir. Tengo miedo a la muerte. Me aterra cada vez que la veo en los huecos de una calavera. O extender su negro manto en una noche de tormenta. No. no quiero ver de cerca el rostro de la última sombra. No .no quiero verla.
-Mariana: Ahora he de marcharme. Pues está apunto amanecer y se me acaba el tiempo en este mundo. Y a tí se te acaba tu mundo en este tiempo. (Mariana desparece tras un fogonazo de luz)
Federico: ¿Qué ha pasado? ¿Qué ha ocurrido? (sentado en la cama mientras se toca la cabeza pensativo) He visto realmente el fantasma de Mariana pineda. Debe de haber sido un sueño, si un hermoso sueño y ahora tengo miedo de abrir los ojos, y encontrarme de nuevo con la realidad mirándome de nuevo con la cara deformada. Mirándome a mis ojos negros, cada vez más claros eclipsados por el manto de la niebla. No. yo no quiero abrir los ojos. Quiero tenerlos cerrados, si cerrados. Porque teniendo los ojos cerrados todo se ve más claro. Con los ojos cerrados se ven cosas que con ellos abiertos, tan solo se advierten. ¿Acaso se puede oír la voz del agua con los ojos abiertos? ¡No! ni remotamente, Ni por un momento. Oigo una risa, una risa infantil. ¿Una risa entre estas cuatro paredes? Una risa que es un cascabel esta resonando aquí y ahora. Con la misma fuerza con las que mis lágrimas caen contra el suelo. Una risa y una vocecilla que me llama por mi nombre. (Federico alza la vista en busca de esa vocecilla infantil y de entre una cortina de humo aparece su propia versión infantil.)
Fin escena 1.





Mabel
¡Cómo si lo estuviera viviendo! Además estas escenas y diálogos me fascinan. El tener o hacer una interpretación es excelente realmente un trabajo muy bien elaborado. Un abrazo Debora y mi voto desde Andalucía.
Debora pol
Gracias Mabel. Casi toda la obra sigue este ritmo literario. Seguiré compartiendo este drama en tres actos,
Cuyo final va a sorprender a mas de uno. ¡¡Un abrazo!!
VIMON
Está bien, pero cuida más la puntuación y las mayúsculas. Suerte.