No se que me intrigaba mas, sus miradas fugases, su risa sin disfraces o eso que pareciera que sintiese…
Yo sigo atónito, embelesado por toda su compostura
y no es cuestión de costura o altura, es ese dulce que termina con agriura, tan extremadamente bueno, tan pero tan bien echo que al saborear la amargura, parece ser parte de su ternura, de ese ingenio que ya se siente como madura.
Y es que ya no se que hacer, aunque parecemos hechos para juntos perecer, pareciera que de conocernos, miedo quisiésemos tener, algo nos dice que no podríamos volver a entender, aquel personaje que de el amor ignora siendo lo único por lo que a diario implora.
Mi mayor inconveniente, es darme cuenta de como nuestra realidad miente, porque adentro, mas allá de nuestra mente, hay un sentimiento que emprende, algo que antes de encontrarnos era menos que tenue, algo que todos podemos ver sin ayuda de algún ente.





Desafinado
Un poema que me ha gustado mucho. No dejes nunca de escribir. Tienes mi voto desde Alicante.
Mabel
¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía