3:00 de la tarde, de fondo el sonido estrepitoso de la producción. Obrero en sus pensamientos.
- Estoy agotado. Hay tanto vacío entre esta máquina y yo. Las horas pasan lentas en medio de mi rutina y los centavos rápidos en mis bolsillos. Este despilfarro de la vida para otros…no es justo, no es justo… ¡Necesitamos pronto una revolución!
Mira sospechosamente a su compañero, clava la mirada en su superior, se aparta sigilosamente de la máquina y con decisión levanta el artefacto.
- ¿aló?
- Amor…ya voy a casa.





Mabel
¡Excelente! Un abrazo Yulia y mi voto desde Andalucía
Luis
Love. Un abrazo, Yulia, y te dejo mi voto, por si la ”revolución” aparece!