Una brisa húmeda me estremeció al salir del avión.
Nuestras manos se estrecharon y nuestras miradas se buscaron prometiéndose un beso.
Diez años antes te esperaba al pie de la escalerilla con el corazón desbocado y la sal en los labios.
Hace diez minutos paladeaba tu carmín, apurando el sabor húmedo que deja en el alma.
Ni diez segundos he tardado en saber que no vendría sin ti.
Diez mil besos he deseado el que está por venir.





Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Francisco y mi voto desde Andalucía
Luis
Bello poema, Francisco, mi saludo y mi voto!